Intenta recaudar fondos para la Fundación Franco y Facebook la bloquea

Aprovechó su cumpleaños para iniciar una campaña en beneficio de la entidad y la red social eliminó su publicación por considerar que la FNFF es «una organización peligrosa»

Ana Belén Alonso, hace cuatro años, en León durante una jura de bandera para civiles, "algo muy emocionante que te involucra con los valores de tu país", recuerda de aquella experienciaLa RazónLa Razón

Es habitual en Facebook que, aprovechando la fecha de cumpleaños, cualquier usuario promueva una campaña de recaudación de fondos para una causa, persona o entidad, a sugerencia de la plataforma social. Es lo que pensó Ana Belén Alonso el pasado 18 de julio, día que coincide por cierto con el aniversario del comienzo de la Guerra Civil en 1936. «Facebook me deja recaudar dinero para una de sus causas, yo quiero apoyar las mías, aquí dejo el link de la fundación que quiero apoyar», escribió esta mujer leonesa, que añadía un enlace para aportar donativos y otro para afiliarse a la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Pero no contaba con que la red de redes procedería a continuación a bloquear su cuenta.

Cuál fue su sorpresa al leer lo siguiente: «No puedes publicar ni comentar durante 24 horas. Esto se debe a que anteriormente has publicado algo que infringía nuestras normas sobre personas y organizaciones peligrosas, por lo que solo tú puedes verla».

Ya recuperada su cuenta, Ana Belén escribía el martes 21: «El día de mi cumpleaños decidí pedir la donación para la FNFF, y estos mismos que están pactando con Bildu-ETA, me bloquean por considerar la FNFF agrupación peligrosa. Válgame el cielo !!!!!!!! Cuántos falsos justos andan sueltos, cuidado con los lobos con piel de cordero que velan por nuestra seguridad. Estoy muy abrumada y enfadada».

En conversación con LA RAZÓN, Alonso explica los motivos que le llevaron a emprender esa campaña. «Es brutal que nadie se mueva, aun siendo de un bando o de otro, lo que se está haciendo con la figura de Franco me parece imperdonable», dice recordando el proceso para llevar a cabo su exhumación –que califica de «barbaridad»–, y «que quieran tirar el Valle de los Caídos». «Creo que vivimos bajo un resentimiento y la población lo está consintiendo. No me parece justo».

Por este motivo, cuando llega el 18 de julio, y «orgullosa de ello», toma una decisión que enmarca en la tradición de una familia «que ha tendido a ese lado toda la vida, que vivió muy bien durante la llamada dictadura y que supo adaptarse y acatar lo que venía, porque parecía que era bueno para todos».

Nacida en 1974, Ana Belén Alonso vive solo un año de franquismo, pero asegura que «como ciudadana de a pie la persecución a la que está siendo sometida la figura de Franco y la familia me parece vergonzosa. Ya está bien. Ni la derecha ni la izquierda gestionan esto».

Califica la etapa de Francisco Franco como jefe Estado de «impecable, bastante avanzada para su época, y de la que España salió reforzada», y recuerda que «muertos hubo en los dos bandos». Ana Belén se declara «simpatizante de derechas» y «muy defraudada por la política», porque «el PP pensé en su momento que iba a hacer muchas más cosas; Ciudadanos que iba a hacer algo, y se ha quedado ahí; Vox parecía que iba fuerte pero a nivel local no, está lleno de ex militantes de otros partidos... Echo en falta gente con ideales de verdad, los de “primero mi país, y luego yo”».

Después del confinamiento, y aprovechando su cumpleaños, «me apetecía sacar la cabeza del agujero, porque estamos como acomplejados, asustados, ahora parece que viene Vox y puede sacar un poco las castañas del fuego, pero nunca podemos tocar a Franco, es como algún demonio maldito», dice Alonso.

Recuerda cómo desde Facebook la venían invitando desde casi un mes atrás para que alguna asociación pudiera cobrar un donativo por su mediación, y fue entonces cuando se le ocurrió hacerlo para la FNFF. Ana Belén pidió permiso a Jaime Alonso, portavoz de la entidad, al que conoce y es paisano de su tierra –ella no está afiliada a la Fundación Franco, matiza–, y así lo hizo. «A mí no me pareció nada descabellado, fuera de lugar o irrespetuoso, es una asociación más, con un cierto riesgo por lo que nos ha tocado vivir, pero tan honorable como cualquier otra, y sobre todo cuando estamos dirigidos por partidos etarras, porque estamos negociando con ellos».

Acerca de la publicación eliminada dice que le comunicaron que no cumplía «las normas de la comunidad», amén de tachar de «organización peligrosa» a la Fundación Franco. «Releía lo que había escrito, pero no me metía en ningún barro, sencillamente defendía aquello que yo quería, y punto», afirma. «Me sentí mal», indica, «porque yo soy respetuosa con todas las creencias aunque no sean las mías».

Pasadas las 24 horas de bloqueo, dice haber notado que las siguientes entradas en su muro «han pasado por un filtro de control», pero Ana Belén ha intentado «no prestarle mucha atención, trabajar y seguir con mi día a día», aunque se refiere al incidente como «bochornoso», y aventura que presentará una demanda. «Creo tener la razón, no entiendo mucho de leyes pero pienso que no tienen derecho a hacerme lo que me están haciendo, la Fundación Franco tiene en Facebook una página que funciona estupendamente y a mí me están vetando, creo que se han equivocado conmigo».

El aviso de Facebook en la cuenta de Ana Belén AlonsoLa RazónLa Razón

Desde la Fundación Nacional Francisco Franco muestran todo su apoyo a la leonesa. Su portavoz, Jaime Alonso, habla de la «censura que quiere imponer Ana Pastor», en referencia al fichaje de las empresas de la periodista Newtral, AFP y Maldita.es por parte de Facebook para chequear las publicaciones de la red social.

«La Fundación, desde luego, en septiembre va a demandar a Facebook y esta señora [Ana Belén Alonso] también está dispuesta a presentar denuncia como perjudicada», asegura el portavoz de la FNFF, que se pregunta «qué delito ha cometido» ella «cuando desde la misma red se puede pedir para Herri Batasuna, para Podemos,... para todo lo que se quiera».

Jaime Alonso se refiere a lo ocurrido como «una aberración. Alguien tiene que estar controlando esto como un censor y decide entre lo que se publica qué es lícito, qué es bueno y qué no, y a nosotros nos consideran organización peligrosa; no dicen ni criminal, porque no podrían decirlo, ni ilegal, aunque eso les gustaría, y eso quieren y anhelan, y tampoco dicen que sea perturbadora del orden constitucional, porque nos atenemos a la legalidad». Se pregunta el letrado «qué puede tener de perniciosa una organización que se basa en la Historia y que, en base a los hechos, pretende que la Historia no se manipule».

Con la demanda anunciada –que será «denuncia o querella, probablemente querella» alegando «derecho al honor o a la intimidad»–, la FNFF pretende averiguar «en qué consiste ese peligro» que le achacan y «evaluar por qué alguien que quiere donar» a su entidad «es discriminado». La demanda irá dirigida «contra Facebook y contra quien esté detrás de que la red social haya dado esa orden», certifica Jaime Alonso.

Por su parte, el presidente de la Fundación Franco, el general Juan Chicharro, considera lo sucedido «una muestra de hasta dónde llegan los tentáculos liberticidas que nos oprimen cada vez más».

«Porque enseña los pezones»

Alrededor de 5.000 personas forman el equipo de censores de Facebook, que son los encargados de supervisar las publicaciones en los muros de los usuarios de todo el mundo. Ellos eliminan las que consideran inapropiadas, aunque la plataforma de Mark Zuckerberg nunca ha desvelado cuáles son los criterios en los que se basa para borrar una publicación, si bien es conocida su especial fijación por imágenes relacionadas con el sexo o con cuerpos ligeros de ropa. Un ejemplo es el retrato de una homínida de la era Neanderthal que aparecía desnuda en un cartel subido a la red social por una de las guías turísticas del Geoparque de Fonelas (Granada). Facebook procedió a censurar la imagen «porque enseña los pezones».