Defensa prepara rastreadores militares ante una posible segunda oleada

Estos efectivos estarán a disposición de las comunidades para apoyarlas en las labores de detección precoz. Elabora un plan para gestionar las solicitudes puntuales de ayuda que reciben las Fuerzas Armadas

Las Fuerzas Armadas continúan inmersas en la lucha contra el coronavirus y un ejemplo de ello es el “Plan de Respuesta Temprana en un escenario de control de la pandemia por Covid-19″ que ha elaborado la Subsecretaría de Defensa. Un documento de 46 páginas con el que el Ministerio que dirige Margarita Robles busca dar respuesta a “apoyos puntuales y excepcionales solicitados por las autoridades competentes ante situaciones de emergencia derivadas de la propagación del Covid”. Para ello se ha creado un “Núcleo Covid-19″ que será el encargado de gestionar las solicitudes de ayuda de las diferentes administraciones. Y de todas las medidas que incluye destaca que Defensa capacitará a personal militar como rastreadores, los cuales estarán a disposición de las comunidades.

El plan, publicado hoy en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa (BOD), hace hincapié en que “la entrada en la nueva normalidad no supone, en ningún sentido, que el virus haya desaparecido. Solo significa el paso a una nueva etapa en la que debemos aprender a convivir con el virus hasta que haya un tratamiento eficaz o una vacuna segura frente al mismo.”. De ahí que sus dos objetivos principales sean: reducir el impacto de la pandemia y preparar las capacidades de las Fuerzas Armadas frente a la posible transmisión que, llegado el caso, pueda derivar en una segunda oleada. Porque, recuerdan, “en la actual pandemia no se puede descartar una nueva oleada epidémica que pueda coincidir temporalmente con la gripe”.

Para ello, Defensa considera clave la detección temprana y para evitar la rápida propagación del virus. Por este motivo, las Fuerzas Armadas impulsarán la creación de ese sistema de rastreo de contactos que “estará basado en la selección adecuada del personal, su formación, procedimientos de trabajo estandarizados y el apoyo técnico necesario”, según establece el plan. “Será uno de los pilares de esta respuesta temprana” destacan desde el Ministerio.

El personal designado dentro de las Fuerzas Armadas para esta tarea dispondrá de formación adecuada para ejercer su función, mientras que la planificación y coordinación de los cursos de rastreadores será responsabilidad de la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar.

Todos los rastreadores, explica Defensa, “podrán estar a disposición de otras autoridades previa solicitud al Ministerio” y, tal y como aseguró la ministra esta misma semana, se están formando a esos rastreadores dentro del Ejército para que, en caso de ser necesarios, si las comunidades autónomas lo consideran oportuno puesto que es su competencia, puedan apoyarlas en la estrategia de detección precoz, vigilancia y control.

“Núcleo Covid-19″

Además de esta formación de rastreadores, el plan de Defensa también regula las solicitudes de ayuda que puedan recibir las Fuerzas Armadas a pesar de que la “Operación Balmis” ya no esté activa. Hasta el 21 de junio, el encargado de esta tarea era el Mando de Operaciones (MOPS), quien recibía las peticiones y las repartía entre los diferentes Mandos Componentes (Tierra, Aire, Armada o UME). Ahora, con menos solicitudes por el momento, lo que se ha creado es un “Núcleo Covid-19″ para gestionarlas. Una estructura que estará bajo la dirección de un oficial general de la Secretaría General de Política de Defensa (Segenpol). De esta forma se coordinará la ayuda militar para casos como los recientes de Albalate de Cinca (Huesca) o Lepe (Huelva), cuyos ayuntamientos han reclamado la presencia del Ejército para instalar campamentos para contagiados.