¿Cómo se tramitan las cuentas?

Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso de los Diputados
Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso de los DiputadosJJ GuillénEFE

–Aprobación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado en el Consejo de Ministros. Cada uno de los departamentos ministeriales deben aprobar un borrador presupuestario en el que traduzcan a números las políticas que, dentro de sus competencias, desarrollarán. Estos borradores son discutidos con el Ministerio de Hacienda y, una vez adaptadas las cuentas de todas las carteras, el proyecto es aprobado por el Consejo de Ministros.

–De Moncloa al Congreso de los Diputados. Tras recibir el visto bueno del Ejecutivo, ese documento es trasladado hasta la Cámara Baja. Allí, lo primero que hará la Mesa del Congreso es calendarizar toda su tramitación.

–El primer obstáculo: las enmiendas de totalidad. Nada más llegar estos presupuestos al registro del Congreso, los grupos parlamentarios podrán solicitar comparecencias en comisión de los altos cargos de los ministerios –no de los ministros– para que explican las partidas de su departamento y presentar enmiendas de totalidad. En el pleno en el que se debaten estas enmiendas, la ministra de Hacienda es la encargada de defender las cuentas. Los grupos que han presentado estas iniciativas que buscan tumbar los presupuestos explican sus razones y el resto de bancadas fijan su posición. Si no superan este trámite, las cuentas se devuelven al Consejo de Ministros. En cambio, si superan este pleno con una mayoría simple en el Congreso, están en condiciones de avanzar en su tramitación.

–Una ponencia y otra posibilidad de enmendar las partidas. El Congreso designa una ponencia. En este momento, los distintos grupos con representación parlamentaria pueden introducir enmiendas, tanto al articulado –la redacción del proyecto de ley– como a las secciones –partidas concretas–. En la Comisión de Presupuestos se debate el texto resultan de la ponencia y de las enmiendas admitidas. Cada uno de los ministros defenderá sus cuentas. Si el dictamen recibe la luz verde del Congreso, el proyecto de Presupuestos pondrá rumbo a la Cámara Alta.

–El turno del Senado: sin enmiendas, pero con vetos. En la Cámara Alta, los grupos tienen la posibilidad de poner vetos a las cuentas elaboradas por el Gobierno. Y aquí hay dos opciones: que el veto prospere en una sesión o que no lo haga. Si los vetos no salen adelante, los Presupuestos estarán aprobados y podrán ser publicados en el BOE. Sin embargo, si un veto sale adelante, las cuentas se devolverán al Congreso.

–El Congreso y su potestad para levantar los vetos del Senado. Para aprobar las cuentas el Congreso podrá levantar ese veto por mayoría absoluta. O hacerlo por mayoría simple, eso sí, después de que hayan pasado dos meses.