Sánchez tramita el indulto al “procés” mientras pacta con Ciudadanos

Inicia el obligado trámite de la medida de gracia a los presos independentistas pero cierra el techo de gasto con Arrimadas

El Ministerio de Justicia tiene que abrir el expediente sobre la petición de indulto a los presos del «procés» y pedir informes al tribunal sentenciador, a la cárcel y al ofendido por el delito, que es la Generalitat de Cataluña por malversación, lo cual ya es paradójico. El inicio del trámite del indulto es obligado, lo relevante de ayer fue que el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, lo sacara a relucir en el Pleno del Congreso como si fuera una herramienta negociadora con la portavoz de JxCat, Laura Borrás, que ni siquiera le había preguntado por esta cuestión. La coincidencia con la negociación presupuestaria da lugar a que se interpreten las palabras del ministro como un nuevo gesto del Gobierno a ERC, igual que con la escenificación de activar la mesa de diálogo, frustrada porque no la quiere Quim Torra, que descuenta las horas para su inhabilitación por el Tribunal Supremo, pero tampoco el PSOE. Por lo que en sí Torra está haciendo un favor al PSOE.

Ahora bien, si se unen las piezas, no acaban de cuadrar. El Gobierno está obligado a tramitar la petición de indultos, que no es exprés y puede retrasarse meses. Pero la manera de anunciar el inicio del trámite, que molesta incluso a una parte del PSOE, choca con la realidad porque el Gobierno contaría ya con los apoyos necesarios, el de Ciudadanos lo tendrá y no sería necesaria ERC, para sacar adelante el techo de gasto. Imprescindible para tener unas nuevas cuentas. No se conocen las cifras, ni tampoco la fecha exacta en la que llegará al Congreso, pero justamente la pandemia le va a facilitar, aunque suene contradictorio, que pueda aprobar este primer trámite con desahogo porque tiene que incluir dentro el volumen de las ayudas europeas. Sin techo de gasto no podría continuar con la elaboración del proyecto presupuestario. Los apoyos del Gobierno en esta primera votación serán una muestra de con quién puede contar para negociar los Presupuestos. Y todo indica que quedarán al margen PP y Vox.

Fuentes de la dirección naranja confirmaron a este diario que su intención es estudiar el techo de gasto «con total independencia» de lo que hagan los otros grupos y si coinciden con ellos en la votación, y «tampoco» se dejarán condicionar por el anuncio del inicio del trámite de los indultos. «Será imposible tildar el techo de gasto de progresista, liberal o independentista en estas circunstancias. En otro contexto si se podía comparar con el anterior y sacar conclusiones, pero en la situación actual es imposible hacerlo ya que hay que meter el dinero europeo». Cs resta incluso importancia al trámite de la votación del techo de gasto, aunque la confirmación de que puedan coincidir con ERC en una misma votación dará para más de un titular. «Otros años el techo de gasto es muy importante porque puede demostrar un gasto excesivo o expansivo, pero este año no hay referencia posible sobre el ejercicio anterior».

En esta estrategia llena de riesgos, Cs seguirá también negociando con el Gobierno con independencia de que, a la vez, mantenga la negociación con ERC y Bildu y de los demás gestos al independentismo, porque, explican, lo importante es cómo queda el texto final del Presupuesto, y sobre esto decidirán su voto. «No vamos a darle a Sánchez la ventaja de que pueda decir que no le quedó otro remedio que arrojarse en brazos de los independentistas porque nosotros nos levantamos».

Así, el Gobierno podrá mantener la negociación a doble mano en tanto ERC quiera porque en la parte naranja están decididos a insistir en su disposición al diálogo hasta el final. El análisis de Cs apunta, además, a la idea de que será ERC la que se acabe retirando por el contexto catalán. «No va a haber mesa porque ni Torra ni el PSOE quieren». En Cs creen que habrá «gestos» y «teatro», pero lo importante es la «foto final». Ahora bien, Cs sí exigió ayer al ministro de Justicia que aclare su posición en la sesión de control por «dar a entender que vinculaba el indulto a la negociación presupuestaria».

El PP salió como un cañón de artillería contra el Gobierno ante el anuncio del ministro. Casado anticipó hasta un recurso en el Supremo contra la concesión del indulto, si bien, en un análisis más técnico de la situación, su dirección admite, en privado, que no cree que llegue a ejecutarse. «Ni han pedido perdón ni lo harán, y es requisito necesario, siempre se pide, aunque no lo exija la ley. Y la presión mediática sería asfixiante hasta para el PSOE».

La vicepresidente del Gobierno, Carmen Calvo, se reunió ayer con Bildu en el Congreso dentro de su ronda de contactos para explorar la negociación presupuestaria para 2021.