Brutal agresión a un funcionario de prisiones en Logroño

Un preso peligroso le propinó golpes, puñetazos y patadas por el torso y la cabeza y tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital

El funcionario de prisiones estaba solo con el interno en un módulo peligroso, debido a la carencia de personal en el centro. En ese momento, el preso comenzó a golpearle. Lo tiró al suelo, donde siguió dándole puñetazos y patadas en el torso y en la cabeza. Y, aunque un compañero de la cabina de control avisó por walkie, sólo pudieron acudir un jefe de Servicios y otro funcionario. La paliza fue brutal y si no hubiese sido por la intervención de otros internos, mientras el guardia estaba solo en el suelo, la agresión hubiese sido aún más grave.

Este trágico relato se repite más de lo que pensamos en las cárceles españolas. La agresión de ayer en la prisión de Logroño, que acabó con el funcionario de prisiones agredido en un hospital, se suma a la larga lista de denuncias. Desde “Tu abandono me puede matar” explican que este preso había protagonizado dos días antes graves incidentes: “El viernes se pegó con otro interno y después se atrincheró en un cuarto de limpieza. El sábado se volvió a pegar con otro reo y hoy ha agredido a un funcionario”.

Desde esta asociación de trabajadores penitenciarios critican la actuación de la dirección del centro. “Sólo una nula o muy laxa interpretación del régimen disciplinario explicaría por qué este interno no fue aislado desde la primera pelea”. Es más, denuncian que si el centro no cuenta con personal o instalaciones adecuadas para dicho aislamiento, este preso debería haber sido trasladado a otra prisión.

“Esta agresión, una más, vuelve a demostrar las carencias de personal, medios y preparación que sufrimos, así como la peligrosidad y penosidad de este trabajo tan denostado”, reivindican desde la asociación penitenciaria. Y esta situación no cambiará a menos que se hagan mejoras legislativas, una mesa sectorial propia y sean nombrados “agentes de la autoridad”, como vienen reclamando desde hace años. Por no hablar de la necesidad de mejoras laborales y retributivas.

“Extrema violencia”

El pasado 14 de septiembre, otro preso peligroso hirió a cuatro funcionarios en la cárcel de Albocàsser, en Castellón. Pese a que ya había agredido al personal del centro en otras ocasiones y había amenazado con hacerlo otra vez, la dirección decidió sacarle de aislamienton y rebajar las medidas de seguridad. Según relató la asociación “Tu abandono me puede matar”, el interno, de “extrema violencia” destrozó la celda y utilizó los cristales rotos para atacar y herir a tres funcionarios de prisiones. Dos de ellos con graves cortes y el tercero, con la muñeca rota.

Solo el año pasado más de 400 funcionarios de prisiones sufrieron agresiones ante la pasividad de Interior. Años de reinvindicaciones sin ser escuchados y una petición muy clara: ser reconocidos como “agentes de la autoridad” y que estas agresiones “se castiguen” como se merece para eliminar todo vestigio de impunidad en las prisiones.