La yihadista detenida en Cullera estaba fascinada por la decapitación del profesor francés

Daesh ha convertido al autor del atentado en un icono para fanatizar a futuros terroristas

La española conversa al Islam que ha sido detenida por agentes de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional estaba fascinada con la decapitación de un profesor francés que había mostrado las viñetas de Mahoma y había mostrado a través de las redes sociales su deseo de emular hechos similares a favor de Daesh, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

Ha sido uno de los motivos por lo que se ha precipitado su arresto. se sabía de su radicalización, que se produjo durante el confinamiento, periodo en el que consumía gran cantidad de publicidad yihadista, lo que la había llevado a tomar la resolución de viajar a Siria para unirse a las filas de Daesh.

El pasado mes de enero, acompañada de un marroquí con el que se había casado y que abandonó por considerarle un “moderado”, hizo un primer intento y se topó con la realidad de que los “pasadores” encargados de facilitar el tránsito por la frontera entre Turquía y Siria cobraban 2.500 euros, cantidad de la que no disponía.

Regresó a España, dejó el trabajo de camarera (se dedicaba a hacer tartas) y se convirtió en traficante a pequeña escala de hachís y tabaco. Para ello, realizaba frecuentes viajes a Algeciras, una vez finalizado el confinamiento. Confiaba en reunir el dinero suficiente para el matrimonio con alguno de ellosiaje a Turquía y pagar al “pasador”, con el que ya había establecido contacto.

Asimismo, mantenía relaciones con varios FTF (terroristas extranjeros) en Siria ya que su intención era contraer matrimonio con alguno de ellos.

Daesh, desde que se cometió aquel atentado, ha convertido al yihadista que decapitó al profesor francés en un icono y, a la vista de lo ocurrido con la detenida en Cullera, con unos resultados efectivos en su objetivo de fanatizar a futuros terroristas.