Interior ya ha acercado a más de cien presos

El Gobierno ya ha trasladado a 108 etarras a prisiones próximas al País Vasco

Fotografía de los presuntos miembros del "Comando Andalucía" de ETA Jon Igor Solana (i) y Harriet Iragi
Fotografía de los presuntos miembros del "Comando Andalucía" de ETA Jon Igor Solana (i) y Harriet IragiANGEL DIAZEFE

El Ministerio del Interior anunció ayer, al día siguiente de la aprobación de los Presupuestos General del Estado con el apoyo de EhBildu, el acercamiento de nuevos presos etarras, entre ellos Igor Solana Matarrán, del «Comando Andalucía», que asesinó al fiscal Luis Portero y al concejal del PP Martín Carpena. Solana pasa del Algeciras a Zaragoza. En 2001 fue condenado a 30 años como responsable del asesinato del edil popular José Martín Carpena, el 15 de julio de 2000 en Málaga. En 2002, a otros 45 años como autor del asesinato de fiscal Luis Portero García, el 9 de octubre del 2000 en Granada. También en 2002, a 53 años como responsable del atentado contra el médico militar Antonio Muñoz Cariñanos, el 16 de octubre del 2000 en Sevilla. Solana no debe tener un buen recuerdo de los andaluces y de su acreditada reacción ante el crimen y la injusticia. Fue precisamente la colaboración ciudadana la que permitió su arresto después de que asesinaran, con dos tiros en la cabeza, al coronel médico militar. Huyó, junto con su compinche, Harriet Iragi Gurruchaga, por las calles de Sevilla.. Alertados por los ciudadanos de la zona, varios agentes persiguieron a los pistoleros y cruzaron disparos con los etarras; detuvieron primero a Solana y, horas después, al otro terrorista, que se entregó preso de pánico. Cuando no tenían la ventaja del tiro traicionero, eran así.

Los otros presos trasladados son: Eider Pérez Aristizabal. De Algeciras a Zaragoza. En 2005, la Audiencia Nacional le condenó a 75 años de prisión como responsable del atentado contra el mosso d’Esquadra Santos Santamaría, cometido por ETA el 17 de marzo de 2001 en Rosas; Asier García Justo. De Badajoz a Asturias. En 2003 fue condenado a 97 años por el asesinato, en marzo de 2001 en Hernani, del ertzaina Iñaki Totorika; Ismael Berasategui Escudero. De Alicante a Asturias Fue condenado en dos juicios por la colocación de otros tantos coches bomba, en Málaga y en Salou; Aitor Herrera Vieites. De Pontevedra a Cantabria. Condenado en 2006 por integración en los «comandos» de ETA «Olaia» y «Anuk», así como por ocultar, entre 2001 y 2003, en un piso ubicado en Amorebieta (Vizcaya), explosivos, detonadores y nombres de posibles objetivos de la banda terrorista; Balbino Sáez Olarra. De Valladolid a Álava. Condenado en 2007 a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los ex ministros socialistas José Barrionuevo y Matilde Fernández; y el atentado fallido contra dos furgones policiales que prestaban su servicio durante los partidos que se disputaban en el estadio de fútbol del Rayo Vallecano, en 2002.

Por su parte, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha reiterado su petición de reunirse con el ministro del Interior, «para que trate de explicarnos qué ha cambiado desde ese no tan lejano septiembre de 2018 en el que nos aseguró que jamás haría todo lo que ahora está llevando a cabo, y en el que nos aseguró que mantendríamos encuentros periódicos. Suponemos que el Gobierno de España estará muy contento de que los presos de ETA vuelvan a casa por Navidad, pero desde nuestra asociación queremos recordarle que para miles de familias en España, está será una Navidad triste y dura como todas. Porque sus seres queridos ya no están. No porque estén en una cárcel, ya sea cercana o lejana de casa. Es porque están en los cementerios, asesinados por todos esos que reclaman una humanidad que ellos jamás tuvieron».

«Aprobados los Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno de España sigue pagando su sí a EH Bildu con nuevos acercamientos de presos etarras (...) pronto el Gobierno podrá decir orgulloso que ha cedido a una histórica reivindicación de ETA, que no es otra que la de tener a todos los presos en casa (...). Qué fácil y qué barato sale traicionar a las víctimas del terrorismo, señor Marlaska», subrayan.

A las víctimas les duele especialmente el acercamiento de etarras con delitos de sangre.