Sánchez y el Rey vuelven a coincidir mañana en Andorra

El presidente del Gobierno y Felipe VI participarán en la XXVII Cumbre Iberoamericana, su cuarto acto juntos en apenas una semana

Felipe VI y Pedro Sánchez, el sábado en Sevilla
Felipe VI y Pedro Sánchez, el sábado en Sevilla EFE

El Gobierno desplegó hace meses una estrategia de protección a la Monarquía como cortafuegos ante el desgaste que la institución estaba sufriendo por las continuas polémicas vinculadas al Rey emérito y por la ofensiva a la que le estaban sometiendo los socios de Pedro Sánchez tanto dentro como fuera del Ejecutivo. En esta clave se encuadran las ausencias forzadas de Felipe VI en algunos actos a los que solía acudir, como la entrega de despachos en Cataluña, o que recientemente se propiciara una foto conjunta del jefe del Estado y del Ejecutivo en la planta de Seat en Martorell. La foto entre Sánchez y el Rey ha pasado de ser noticia y leerse en clave de estrategia de imagen a convertirse en algo habitual en el clima de campaña que lo inunda todo. En la última semana, ambos van a llegar a compartir hasta cuatro actos de la más diversa índole, desde la distensión de una partida de futbolín en el marco de la Copa del Rey el pasado sábado, hasta el encuentro al más alto nivel que supone la celebración la XXVII Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en Andorra.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervendrá mañana en un conversatorio con otros jefes de Estado y de Gobierno en el que se debatirá sobre la importancia de reformar y fortalecer el sistema de salud mundial para responder ante futuras pandemias. Este diálogo es un acto paralelo a la celebración de la Cumbre Iberoamericana, un evento que tendrá lugar un año después sobre el calendario previsto como consecuencia de su aplazamiento por la irrupción de la pandemia del coronavirus. El Rey será el encargado de clausurar el XIII Encuentro Empresarial Iberoamericano con un discurso y participará posteriormente junto a Sánchez y el resto de jefes de Estado y de Gobierno en la ceremonia y cena de inauguración oficial. El miércoles, ya en el seno propiamente dicho de la Cumbre Iberoamericana, ambos intervendrán de nuevo ante el plenario.

La celebración de la Cumbre Iberoamericana estaba inicialmente programada para el pasado mes de noviembre, pero se aplazó hasta abril de 2021 por la imposibilidad de celebrarla presencialmente. Como consecuencia de la pandemia, las autoridades andorranas han optado por un formato híbrido, en el que solo acudirían al Principado cuatro delegaciones: España y Portugal -por cercanía geográfica-, Guatemala y República Dominicana, en su condición de anterior y siguiente sede de este cónclave, respectivamente. De este modo, si bien participarán hasta 22 países, la mayoría lo hará telemáticamente. Solo estarán presentes el Rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el jefe de Gobierno de Andorra, Xavier Espot; el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro luso, António Costa; el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei; y el presidente de la República Dominicana, Luis Abinadier.

Crisis económica, sanitaria, vacunas...

El impacto de la Covid-19 no solo ha obligado a posponer la cita, sino que marcará su impronta en el lema de la cumbre, que pasará a ser también un híbrido entre el inicialmente previsto y la llamada de atención a que nos obliga la crisis sanitaria: “Innovación para el desarrollo sostenible. Objetivo 2030. Iberoamérica frente al reto del coronavirus”. Una declaración de intenciones sobre el necesario abordaje de la recuperación económica, el acceso a las vacunas y el efecto de la crisis sanitaria sobre los grupos más vulnerables. No en vano, América Latina es la “región más impactada por la Covid-19”, la que ha sufrido con “más violencia el embate del virus”. Prueba de ello es que suponiendo un 9% de la población mundial, ha asumido el 30% de las muertes a escala global. La crisis económica que lleva aparejada la sanitaria provocará, a su vez, la mayor contracción en décadas (un 8% respecto a 2020), superior incluso a la de la Segunda Guerra Mundial, con una caída del 13% en las exportaciones. Esto generará 30 años de retroceso y que 78 millones de personas queden sumidas en la extrema pobreza.

En este contexto, está previsto que se apruebe la Declaración de Jefes de Estado y de Gobierno, el Compromiso de Andorra sobre Innovación para el Desarrollo Sostenible, el Programa de Acción de la Cumbre y diferentes Comunicados Especiales. Los ministros de Asuntos Exteriores han mantenido en los últimos días una reunión para perfilar los últimos detalles de la cumbre, un encuentro telemático que sirvió para debatir 15 comunicados especiales que articulan soluciones concretas para la recuperación de la región de los efectos de la pandemia en los ámbitos sanitario, social y económico. En esos documentos se aboga por el acceso universal a las vacunas, se plantea reformar de manera urgente los instrumentos de financiación para que los países más afectados por la pandemia reciban una ayuda más rápida y flexible, y se presenta un fondo de garantías recíprocas para reactivar el sector cultural. Fuentes gubernamentales muestran el “profundo compromiso de España” con estas materias.

Con Maduro y sin Bolsonaro

Jair Bolsonaro será la ausencia más destacada de la cumbre. El presidente brasileño, firme negacionista sobre los efectos del coronavirus, no participará en el encuentro, orientado precisamente a buscar medidas contra la pandemia y sus graves consecuencias sanitarias y económicas. Quien sí intervendrá de manera telemática será Nicolás Maduro, cuya presencia ha causado cierto malestar. En concreto, desde el PP se había presionado para que el Gobierno español impidiese su participación y promoviera la de Juan Guaidó. Pero, fuentes de Exteriores descargaron toda responsabilidad y recordaron que las invitaciones para participar en la cumbre están a cargo de las autoridades de Andorra, que ejercen como anfitriones. Por Cuba participará su presidente, Miguel Díaz-Canel.