Edmundo Bal: “¿Quiere reeditar el gobierno?”

El candidato de Cs reivindicó a sus consejeros y se erigió como alternativa a Vox

El candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Ciudadanos, Edmundo Bal
El candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Ciudadanos, Edmundo BalJuanjo MartínEFE

El candidato de Cs a la comunidad de Madrid se había marcado el objetivo de lanzar el mayor número de propuestas. Era el que más se jugaba, no tenía experiencia en los debates electorales, pero sí en la contienda del Congreso y supo defenderse con soltura.

Bal se erigió como la alternativa para evitar que Vox entre en el Gobierno de la comunidad de Madrid. «Nos encontramos en un momento muy relevante, donde las encuestas dicen que el pacto Gabilondo-Iglesias no va a gobernar». Puso en valor la gestión de su partido en el Ejecutivo regional del que dijo fue «el mejor gobierno posible» y reivindicó a los consejeros naranjas. «¿Quiere reeditar ese gobierno de diálogo o el disparate de Vox?», le preguntó a Díaz Ayuso.

El candidato de la formación naranja criticó la «falta de utilidad de la política de bandos» y llamó a la moderación en reiteradas ocasiones. Confrontó con Vox por las políticas sociales, los mena, los modelos de familia y les llamó «antiguos». Fijó el dilema de: o Cs o Vox para gobernar con la candidata del PP. «Me niego a pensar que la única opción para luchar contra Iglesias y Gabilondo sea Vox», insistió.

Se enzarzó con Monasterio a quien pidió que no le llamara «traidor» por ser de Cs y reivindicó su trayectoria como abogado del Estado.

Bal criticó el «precipitado» adelanto electoral de Díaz Ayuso y afeó a Gabilondo que politizara la vacuna. «Los españoles no están hablando de ideología, quieren que lleguen las vacunas, no que les diga Iglesias que está orgulloso de pertenecer a uno de los bandos de la guerra civil». Lanzó su primera propuesta: llegar a un pacto por la vacunación, uniendo a la sanidad pública y la privada.

Instó a Iglesias a estudiar la progresividad fiscal y le preguntó si su discurso era defender lo que dice ERC de que Madrid es un «paraíso fiscal».