Moncloa evitará «temas medalla» en el Consejo de Ministros de hoy

El Ejecutivo está bajo «la lupa» de la Junta Electoral por posibles anuncios partidistas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una de sus últimas comparecencias
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una de sus últimas comparecenciasJaime Garcia

Escenario inédito. Los madrileños acuden hoy a votar –un martes, día laborable– y por extensión la mera coincidencia con ese hecho hace que todo se torne excepcional. Es el caso del Consejo de Ministros que hoy se celebra en Moncloa, en paralelo a la jornada de votación en la Comunidad de Madrid. No hay precedente de que ambos hechos –elecciones y reunión el Gabinete– se hayan solapado, pero «tampoco hay impedimento legal ni contradicción». Así lo recuerdan desde Moncloa y también varios expertos consultados por este diario. Sin embargo, este no será un cónclave más y estará, como todos los que se han desarrollado durante la campaña, bajo «la lupa» de la Junta Electoral, tal como reconocen diversas fuentes, que advierten de que se deberá prestar el máximo cuidado a las materias que se traten en el seno de la reunión y a los anuncios y pronunciamientos que se lancen ya desde la posterior rueda de prensa del Consejo de Ministros abierta a los medios de comunicación. «Ni siquiera en el caso de que se hubiera declarado festivo autonómico el martes, el Gobierno tendría por qué cambiar la fecha de su reunión, aunque con algunos días festivos se haga. Se debe extremar, eso sí, la precaución a la hora de entrar en una valoración partidista», señalan fuentes cercanas a la Junta Electoral Central (JEC).

Las comparecencias posteriores al Consejo de Ministros han tenido siempre especial trascendencia en periodo electoral, en particular por las dificultades que experimentan desde Moncloa para discernir lo que incumbe al partido mayoritario del Gobierno –el PSOE– y al Ejecutivo que representa a todos los españoles. La necesaria neutralidad se infringe con demasiada asiduidad y prueba de ello es que desde la JEC se ha apercibido e incluso multado en el pasado tanto a la ex portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, como al propio presidente del Gobierno por utilizar medios públicos para hacer campaña. Este conflicto se volvió a vivir la semana pasada, sin ir más lejos, cuando María Jesús Montero llamó a hacer un cordón sanitario a Vox y vinculó las amenazas sufridas por algunos políticos durante esta campaña con el clima de «odio» que se estaba generando desde el espectro de la extrema derecha. La atención de la oposición se orientará, por tanto, en lo que pueda manifestar la portavoz en la comparecencia posterior a la reunión, mientras los madrileños depositan su voto en las urnas.

Fuentes gubernamentales señalan a LA RAZÓN que prestarán especial atención a esta comparecencia, «como se ha hecho hasta ahora» y, sin querer entrar a detallar los contenidos concretos que se tratarán en la reunión del Consejo de Ministros –siempre abiertos a cualquier modificación de última hora–, anticipan que no habrá «temas medalla» ni hay previsión de ningún «anuncio» que pueda comprometer esta posición de neutralidad debida. «Como en todas las reuniones hay temas de gestión y temas trascendentes, pero ninguno que pueda ser tachado de electoralismo», señalan fuentes del Ejecutivo a este diario. Se refieren, en concreto, a partidas significativas de asignación de recursos u otros pronunciamientos que les permitan hacer balance de «logros», como prohíbe expresamente la Ley Electoral en su artículo 50.2. En Moncloa han optado por mantener su tradicional reunión del Consejo de Ministros de los martes para evitar contribuir a la apariencia de excepcionalidad que lleva aparejada la cita con las urnas en Madrid y que destacan «no tendría tanto foco si se celebrar en otra región. Es una autonomía más».