ETA

«Se está con las víctimas o se está con los verdugos»

El PP no acude al acto en el Congreso por primera vez y se rompe la unidad institucional en terrorismo

La fractura entre el gobierno de Pedro Sánchez y las víctimas del terrorismo se hizo ayer más que evidente durante el acto institucional que se celebró en el Congreso de los Diputados. Mientras una pequeña representación de las formaciones políticas por primera vez no se encontraban representantes del PP–, rindió un homenaje solemne a las víctimas, al otro lado de la Carrera de San Jerónimo, en la puerta de los Leones, un centenar de personas, entre víctimas y miembros de la clase política, protestaron contra el Ejecutivo por las reiteradas humillaciones y el abandono que sufren las víctimas.

A la misma hora que arrancó el homenaje en el interior de la Cámara Baja, en el exterior, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) –la mayoritaria– leyó un manifiesto en el que recordó que a pesar de que las víctimas del terrorismo reciben este acto de homenaje que acoge desde 2010 el Congreso con «ilusión», lleva dos años sin participar en el mismo. «Si el año pasado teníamos razones suficientes, en estos últimos 12 meses el Gobierno de Pedro Sánchez ha cruzado todos los límites», lamentó su presidenta, Maite Araluce. «O se está con las víctimas o se está con los verdugos», sentenció la presidenta de la asociación. Entre los motivos para no participar en el acto se encuentra la política de dispersión de los presos de ETA, que «abre la puerta a la impunidad». Además, Araluce pidió la ilegalización de Bildu y Sortu. «Llevamos años recopilando indicios para su ilegalización», avisó para posteriormente leer el artículo 9 de la Ley de Partidos, enumerando cada uno de los puntos que justifican la ilegalidad de ambas formaciones. «¿Cuántas veces hemos escuchado a Otegi defendiendo a ETA, cuántos condenados con vínculos al terrorismo ocupan cargos de dirección en estos partidos?», se preguntó.

En el exterior del hemiciclo, el enfado de los asistentes con el gobierno era palmario. Los gritos de «Marlaska dimisión» o «Sánchez no te quiere nadie» se escucharon durante todo el acto.

Entre las víctimas que se congregaron allí se encontraba Hortensia Gómez, madre de un guardia asesinado por ETA en Príncipe de Vergara. Acudió con un cartel con la imagen de Alberto, su hijo, víctima del sanguinario comando Madrid. El Land Rover en el que viajaba junto a ocho compañeros más, voló por los aires el 25 de abril de 1986. El etarra palentino Antonio Troitiño detonó a distancia los artefactos que el grupo terrorista había dejado en un coche-bomba. «No entramos nosotros porque han entrado ellos –en referencia a Bildu que participó en el acto del Congreso–, que son asesinos», cuenta a LA RAZÓN. Visiblemente afectada, Hortensia se indignó especialmente cuando el asesino de su hijo, el etarra Antonio Troitiño, salió de la cárcel porque la Audiencia Nacional le concedió el tercer grado por «razones humanitarias», lo que supone su excarcelación. Pocas víctimas dudan de que después de los acercamientos vendrá la libertad para muchos de los miembros del grupo terrorista.

Entre la multitud que arropó a las víctimas estaba también la diputada del PP, Teresa Jiménez-Becerril. A su hermano, Alberto Jiménez Becerril, teniente de Alcalde del PP en Sevilla, y su cuñada Ascensión García les asesinaron cuando regresaban a casa después de cenar con unos amigos. Fue el 30 de enero de 1998 cuando dos miembros de ETA abordaron al matrimonio por la espalda y efectuaron varios disparos. La banda terrorista dejó huérfanos a tres niños –dos chicas y un chico–, de cuatro, siete y ocho año. En declaraciones a LA RAZÓN, Jiménez- Becerril explica que no participó en el acto en el Congreso porque «estoy en total desacuerdo con toda la política que está llevando este gobierno, me parece una hipocresía. No necesitamos estos actos de quien no tiene coherencia. No le vamos a servir de atrezzo para una foto a quien diariamente nos está humillando ahí dentro. Yo no puedo aguantar que Bildu esté sentando ahí cuando no condena el terrorismo de ETA y se llama presos políticos a quienes asesinaron a nuestros seres queridos». Jimenez-Becerril no esconde su asombro por algunas decisiones que ha tomado el Ejecutivo de Sánchez así como el trato preferencial que recibe la formación abertzale. «Cómo es posible que se felicite, que se aplauda, que se agradezca a los de Bildu cada vez que hablan y que nosotros tengamos que estar ahí achicados. No olvidemos que a mi hermano y a tantos Guardias Civiles les mataron por defender la unidad de España». Los indultos a los condenados por los actos del 1 de octubre de 2017 coinciden con el acercamiento de etarras a las prisiones del País Vasco y, posiblemente, en las próximas semanas se produzca algún movimiento por parte del gobierno de Sánchez hacia sus socios de investidura, Bildu y PNV. «Me preocupa que Otegi esté exigiendo al presidente ‘que hay de lo mío’. Se ha abierto la veda», concluye la diputada del Partido Popular. Hasta la concentración también se acercó la portavoz popular en el Congreso, Cuca Gamarra, que justificó su ausencia al acto institucional alegando que «no puede haber equidistancia entre Bildu y las víctimas» y volvió a criticar al Gobierno por « blanquear» a la formación que dirige Arnaldo Otegi

A los acercamientos de etarras, aprobados por la cartera que dirige Fernando Grande-Marlaska Gómez –de los 240 aprobados durante el Gobierno de Sánchez, 195 han sido en este último año– y el blanqueamiento de Bildu, hay que añadir otros gestos del presidente que humillan a las víctimas como el pésame en el Senado por la muerte del preso de ETA Igor González Sola que, se suicidó en su celda de la cárcel.

Día de las víctimas del terrorismo
Día de las víctimas del terrorismoGonzalo Pérez MataLa Razón

Un congreso semivacío con Bildu y sin la AVT

Un acto descafeinado y con grandes ausencias. El acto de homenaje a las víctimas que se celebra cada 27 de junio estuvo marcado por la escasez de representantes políticos que acudieron. A la ausencia de los populares, que por primera vez faltaron a este acto institucional como muestra de rechazo a los acercamiento de etarras al País Vasco, y a la de Vox, hay que añadir la de las asociaciones más destacadas: la AVT, Covite o Dignidad y Justicia. Además, la representación del Ejecutivo fue escasa. Ni el presidente, Pedro Sánchez, ni ministros de la parte minoritaria de la coalición, Podemos. Tan solo tres de los 22 que componen el Ejecutivo han apoyado con su presencia a las víctimas del terrorismo. La vicepresidenta Carmen Calvo, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska fueron los únicos representantes que respaldaron. Quien si acudió fue la diputada de Bildu, Mertxe Aizpurua, cuya preencia es uno de los motivos por los que no acuden.