Prueba de fuego

Ciudadanos se la juega el 13F en Castilla y León ¿Por qué la formación está en caída libre?

Las encuestas pintan un futuro negro para los naranjas en las elecciones regionales, que podrían conseguir solo un escaño frente a los 12 que tenían

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas (d) y el candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea (i) antes de participar en el desayuno informativo de la tribuna Fórum Europa celebrado en Madrid este viernes
La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas (d) y el candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea (i) antes de participar en el desayuno informativo de la tribuna Fórum Europa celebrado en Madrid este viernesChema MoyaAgencia EFE

El primer gran examen al que se someterá Ciudadanos es el adelanto electoral en Castilla y León. Del resultado en esta comunidad dependerá el futuro de la formación, que durante el año pasado fue desalojada de los gobiernos autonómicos de Murcia, Madrid y Castilla y León. Es la primera prueba de fuego, a la que posteriormente, seguirá las elecciones en Andalucía. Un mal resultado en estas dos comunidades supondría que los naranjas lleguen a las próximas elecciones generales y autonómicas en una posición muy débil, sin apenas peso institucional y al borde de la desaparición.

La dirección nacional, con Inés Arrimadas a la cabeza, está volcada en la cita del próximo de 13 de febrero. Prueba de ello es su participación ayer en un evento en Madrid, al que también asistió el candidato de la Junta, Francisco Igea, donde aprovechó para cargar contra los populares por adelantar las elecciones y destacó que hay un antes y un después en la gestión política con la llegada de Cs, en términos económicos, de transparencia o sociales. Sin embargo, las encuestas pintan un futuro negro para Ciudadanos, que podría conseguir solo un escaño frente a los 12 que tenía.

¿Qué hay detrás de la caída libre de la formación? LA RAZÓN analiza con varios expertos la caída en desgracia de los naranjas. Aseguran que la negativa de la formación a gobernar con Sánchez fue uno de los errores garrafales del partido que explicaría su desgaste y que estén a punto de desaparecer. “Dejaron de centrarse en ser esa bisagra desde el centro para intentar desplazar al PP. Y eso hizo que el partido quedase escorado a la derecha, perdiendo el centro”, explica Eduardo González Vega (Profesor y consultor del CIGMAP de la Universidad Camilo José Cela). En su opinión, Ciudadanos crece en un escenario de desafección política, llega a primer plano nacional dentro un situación fragmentada en cuanto a partidos y también muy volátil. “Su ascenso en elección tras elección es muy interesante como también lo es su caída vertiginosa”, y añade, “irrumpieron en la escena política con “pocas ideas fuerza pero muy claras”. En este sentido, la unidad de España, la lucha contra la corrupción y estar en un centro moderado fueron sus señas de identidad que acompañadas por el entonces liderazgo de Albert Rivera, llegó a ilusionar a millones de españoles.

Pedro Sánchez y Albert Rivera, en la ronda de consultas / Cristina Bejarano
Pedro Sánchez y Albert Rivera, en la ronda de consultas / Cristina Bejaranolarazon

Otro de los errores de los naranjas, según los expertos, fue el abandono de Cataluña por parte de Inés Arrimadas,que dejó la comunidad para dar el salto a la Política nacional sin ni siquiera tratar de formar gobierno. “La formación está experimentando ahora el resultado de algunas de las decisiones erróneas que tomaron a nivel estratégico en otros momentos de la formación. El partido tuvo en su mano la posibilidad de tener una mayoría absoluta junto con PSOE y evitar que los nacionalistas estuvieran en el Gobierno, ese fue un error, y creo que anteriormente, otro de los errores fue abandonar Cataluña”, explica Verónica Fumanal, presidenta de la Asociación Comunicación Política.

No obstante, la ruptura con los gobiernos del PP evidenció todavía más la soledad de la formación naranja. La moción de censura presentada por Cs y el PSOE el 10 de marzo en la Región de Murcia contra el popular Fernando López Miras marcó un punto de inflexión y desde entonces la relación fue debilitándose hasta llegar a la situación actual, donde las direcciones nacionales se echan los trastos a la cabeza y se acusan de deslealtad. “El hecho de que cómo reconoce la propia Arrimadas de ser un partido no bisagra y poner toda la apuesta con los gobierno del PP hizo que se percibiera el partido como que no tenía esa tensión y rentabilidad para los votantes de su programa”, añade Fumanal.

El terremoto murciano se replicó en Madrid. Pocas horas después del escándalo murciano, la presidenta madrileña cesó a los seis consejeros de Cs de su Gobierno, ordenó la disolución de la Asamblea y convocó elecciones anticipadas para el 4 de mayo convencida de que también sería traicionada por su entonces socio, Cs. Arrimadas negó que se fuera a presentar ninguna moción de censura en Madrid alegando que, de haberlo querido, se habría hecho en el mismo momento que la de Murcia. Por ello, acusó a la presidenta madrileña de decir “falsedades” y le criticó la falta de motivos para adelantar los comicios.

El exvicepresidente madrileño Ignacio Aguado
El exvicepresidente madrileño Ignacio AguadoCIUDADANOSCIUDADANOS

Ya era tarde,el efecto Ayuso” empezó a gestarse con unas consecuencias catastróficas para Ciudadanos que desapareció de la Asamblea de Madrid y aceleró su decadencia iniciada las generales y que se consumó con la repetición electoral en Castilla y León y la salida de Francisco Igea del gobierno de coalición.

“Ha perdido sus señas de identidad en la opinión pública, se deja llevar por las encuestas en vez de por la planificación estratégica y, por ello, toma decisiones que han acabado demostrándose equivocadas”, resumen el experto Eduardo González Vega. “Es percibido como un partido con poca influencia que tiende a la desaparición, muy influenciado por esos movimientos hacia el PP y esa idea de falta de utilidad. Con esa expectativa se afronta con mucha dificultad el nuevo ciclo electoral que arranca con Castilla y Léon. Las expectativas juegan en su contra”, concluye.

Si 2021 fue un año malo para la formación, 2022 puede ser todavía peor. La amenaza de una absorción por parte del Partido Popular está más presente que nunca. A ello, hay que añadir la participación de la España Vaciada en los comicios, una candidatura que también amaga con hacer daño a los de Arrimadas.