Encuentran el cuerpo de un inmigrante en aguas del río Bidasoa

El río guipuzcoano se ha convertido en la última trampa mortal para los inmigrantes antes de llegar a Europa

GRAFCAV4037. IRÚN (GIPUZKOA), 30/03/2022.- La Guardia Civil ha hallado este miércoles un cadáver de un hombre en aguas del río Bidasoa, en Irún (Gipuzkoa), que a falta de la identificación, podría tratarse del migrante africano desaparecido el pasado 12 de marzo. La patrulla fluvial del servicio marítimo de la Guardia Civil ha localizado esta tarde el cuerpo de un hombre de raza negra EFE/ Juan Herrero.
GRAFCAV4037. IRÚN (GIPUZKOA), 30/03/2022.- La Guardia Civil ha hallado este miércoles un cadáver de un hombre en aguas del río Bidasoa, en Irún (Gipuzkoa), que a falta de la identificación, podría tratarse del migrante africano desaparecido el pasado 12 de marzo. La patrulla fluvial del servicio marítimo de la Guardia Civil ha localizado esta tarde el cuerpo de un hombre de raza negra EFE/ Juan Herrero. FOTO: Juan Herrero Juan Herrero EFE

Una vez atravesada la inmensidad del océano Atlántico a bordo de precarias embarcaciones de madera hasta las Islas Canarias, el río Bidasoa parece un remanso de paz. Nada más lejos de la realidad. Es la última frontera que separa a miles de inmigrantes de su sueño europeo y en los últimos meses se ha convertido en una trampa mortal porque el goteo de ahogados intentando cruzar a nado a Francia no cesa. Se trata de un fenómeno que se ha popularizado a raíz del endurecimiento de la vigilancia y los controles por parte de las autoridades francesas, primero justificados por la lucha contra el terrorismo y luego por la pandemia.

Sin embargo, cada vez son más quienes pierden la vida tratando de cruzar el río a nado. La Guardia Civil ha hallado este miércoles el cadáver de un hombre en aguas del río Bidasoa, en Irun (Gipuzkoa), que a falta de la identificación, podría tratarse del migrante africano desaparecido el pasado 12 de marzo.

El cadáver, que según han indicado a Efe fuentes policiales pertenece a un varón de raza negra, se encontraba en un avanzado estado de descomposición y ha sido trasladado a tierra, donde la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el forense tienen previsto el levantamiento del cuerpo cuando se produzca la orden judicial, “iniciando las diligencias oportunas para su identificación y esclarecimiento de las circunstancias” de la muerte.

El 12 de marzo tres migrantes subsaharianos se adentraron en aguas del río Bidasoa para atravesar la frontera hacia Francia, pero sólo dos de ellos lograron alcanzar la orilla, mientras que el tercero desapareció.

El rastreo que llevaron a cabo efectivos de la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Cruz Roja, coordinados por el servicio de Protección Civil del Gobierno Vasco, y en el que también participaron distintos recursos galos desde el lado francés de la frontera, finalizó el 17 de marzo.

Tras conocer el hallazgo de este cuerpo, el director de Migración y Asilo del Gobierno Vasco, Xabier Legarreta, ha asegurado que “desgraciadamente nos encontramos una vez más con la cara más dura y dramática del fenómeno de la migración en tránsito”, ante la que ha vuelto a reclamar “corredores humanitarios, tránsitos seguros y humanizar este fenómeno”.

Por su parte, el Ayuntamiento de Irun ha avanzado, en una nota, que el cuerpo sin vida localizado podía corresponder al joven senegalés Ibrahim Diallo, desaparecido desde que el pasado día 12 intento cruzar el Bidasoa junto a otros dos migrantes.

No obstante, “a la espera de confirmar su identidad”, el alcalde de la localidad fronteriza, José Antonio Santano, ha manifestado “su profunda tristeza y dolor ante un caso más de jóvenes en situación límite” que llegan a Irun “buscando desesperadamente pasar la frontera, se juegan en ello la vida y acaba en tragedia”.

El primer edil ha ofrecido “todos los medios” que estén en las manos del consistorio “para ayudar”, al tiempo que ha expresado su “apoyo, solidaridad y cariño a los familiares y amigos del joven fallecido”.