Macron duplica los agentes de control de fronteras y pide reformar Schengen

El objetivo es “luchar contra la inmigración clandestina” e impedir que esos flujos sean utilizados por los terroristas

El presidente francés Emmanuel Macron saluda a agentes de policía españoles durante una visita al puesto fronterizo del PertúsGUILLAUME HORCAJUELO / POOLEFE

Más control en las fronteras para hacer frente a la amenaza terrorista y a la migración ilegal. Este es el objetivo que persigue el presidente francés, Emmanuel Macron, que ha decidido duplicar el número de agentes en las fronteras francesas, que pasará de 2.400 a 4.800, después de la última ola de ataques de signo yihadista que ha sufrido el país.

Esta decisión se toma “debido a la intensificación de la amenaza terrorista” tras los últimos atentados que han golpeado a Francia, incluyendo el perpetrado en Niza la semana pasada por un tunecino que entró clandestinamente en Europa, ha dicho Macron este jueves, desde el paso fronterizo entre la ciudad francesa El Pertús y la española La Junquera, por donde pasan unos 35.000 vehículos a diario.

Un lugar simbólico para anunciar el incremento de la vigilancia fronteriza hasta donde se ha desplazado acompañado por su ministro del Interior, Gérald Darmanin. Desde este lugar, Macron ha asegurado que el despliegue de los nuevos policías, gendarmes y militares encargados de vigilar las fronteras interiores se hace “en una muy buena coordinación, en particular con nuestros amigos italianos y españoles”.

El presidente advierte de que la inmigración irregular puede ocultar el paso de terroristas. No obstante, Macron ha puntualizado que, si bien puede haber “un vínculo”, “no hay que confundirlo todo”. Con esta matización trata de alejarse del discurso de la ultraderechista Marine Le Pen y también de ciertos sectores de la derecha de Los Republicanos. 

El jefe del Estado francés ha relatado que Francia ya pidió a la Comisión Europea que se prolongue la autorización para realizar controles fronterizos en el interior de Europa, como lo viene haciendo desde los atentados de noviembre de 2015. Macron ha afirmado además que estaba a favor de una “profunda” revisión de las normas que rigen el espacio Schengen de libre circulación en Europa y ha añadido que haría “propuestas iniciales a este efecto al Consejo Europeo de diciembre”, que reunirá a los líderes de la UE.

A este respecto, Macron y el canciller austriaco, Sebastian Kurz, cuyo país fue golpeado por un ataque el lunes, también tienen prevista a inicios de la próxima semana una videoconferencia en la que hablarán sobre la lucha europea contra el terrorismo. Precisamente, el alcalde de Niza, el conservador Christian Estrosi, ha ido un paso más allá este jueves pidiendo la suspensión durante un tiempo de los acuerdos Schengen, que permiten viajar sin controles en Europa, en una entrevista publicada por el diario “Nice Matin”.

Además del ataque en Niza, Viena fue golpeada esta semana por un ataque cometido por un simpatizante del grupo yihadista Estado Islámico que los servicios de inteligencia eslovacos habían señalado al Gobierno austríaco, sin que éste actuase en consecuencia. Para Francia, todos los países europeos son ahora blancos potenciales. “La amenaza terrorista es alta y afecta a toda Europa Occidental”, ha advertido el ministro del Interior francés.

Para Macron, el espacio Schengen debe “articular mejor” los imperativos de responsabilidad en cuanto a la protección de las fronteras, pero también de “solidaridad”. No obstante, subrayó, “la carga” no debe pesar “únicamente en los países de entrada”. El presidente francés aboga también a favor de “intensificar” la lucha contra la inmigración clandestina y las redes de traficantes “que están cada vez más vinculadas a las redes terroristas”.

Sin embargo, el mandatario ha descartado una reforma de la Constitución para combatir el terrorismo, como piden un número significativo de analistas. “De momento seguiremos utilizando nuestro arsenal policial y jurídico, reforzado, con las leyes en vigor y la próxima ley destinada a combatir el separatismo islamista”. En este sentido, Macron ha querido recordar que Francia ha logrado abortar en los últimos años 32 intentos de atentado, pero no puede bajar la guardia sino al contrario.

Los 27 países de la Unión Europea intentan reforzar su cooperación en cuanto a “la posesión de armas, el financiamiento del terrorismo, la supresión de los contenidos terroristas en internet, la información sobre los pasajeros en los vuelos, los archivos Schengen y el intercambio de información judicial con la Europol”, dijo a la agencia France Presse el coordinador francés de inteligencia y lucha antiterrorista, Laurent Nunez. Alemania, que ocupa actualmente la presidencia del Consejo Europeo, incluyó la lucha contra el terrorismo en el menú de una reunión de ministros del Interior de la UE prevista para el 13 de noviembre.

El pasado 29 de octubre, un atacante armado con un cuchillo mató a tres personas dentro de la iglesia Notre Dame de Niza, por lo que el Gobierno elevó al máximo el nivel de alerta en medio del furor en el mundo islámico por la publicación de nuevas caricaturas de Mahoma en la revista francesa Charlie Hebdo. Ese mismo día, otros incidentes o ataques ocurrieron en las ciudades francesas de Lyon, donde la policía detuvo a un afgano armado con un cuchillo, y de Aviñón, donde agentes mataron a tiros a un hombre que los amenazó también con un cuchillo.

El ataque en Niza se produce menos de dos semanas después del crimen por decapitación del profesor Samuel Paty en Conflans-Sainte-Honorine, una pequeña localidad de 35.000 habitantes ubicada a 50 kilómetros de París, por haber mostrado en clase caricaturas del profeta.