Terrorismo

La Audiencia Nacional investiga si en Bilbao se humilló a las víctimas de ETA

Abre diligencias tras una denuncia de Dignidad y Justicia y pide un informe a la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza

 Relojes con el nombre de presos de ETA en la comparsa Txori Barrote, en las fiestas de Bilbao
Relojes con el nombre de presos de ETA en la comparsa Txori Barrote, en las fiestas de Bilbao Dignidad y Justicia

La Audiencia Nacional ha acordado abrir diligencias para investigar si la comparsa «Txori Barrote» ha cometido un presunto delito de humillación a las víctimas de terrorismo al colocar en su «txozna» –caseta– de la Semana Grande de Bilbao un mural con 19 relojes que llevan inscrito el nombre de pila de presos de ETA.

En un auto firmado ayer, al que ha tenido acceso este diario, el juez de refuerzo del Juzgado Central de Instrucción Número 6, Joaquín Gadea, ha declarado su competencia para conocer del caso a raíz de una denuncia presentada por la asociación de víctimas del terrorismo Dignidad y Justicia (DyJ).

Gadea ha indicado que «se trata de hechos constitutivos de delitos relacionados con el terrorismo que resultan competencia de la Audiencia Nacional» y ha precisado que si bien la asociación apunta a presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas, el primero de estos delitos «exige que el elogio o alabanza o justificación de los delitos terroristas o de sus partícipes sea público, mientras que en la humillación basta la realización de actos que supongan descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares con independencia de la publicidad de los mismos».

Así las cosas, el instructor ha ordenado a la Guardia Civil, a la Policía Nacional y a la Ertzaintza que informen «de las circunstancias concretas en las que fotografías de miembros de la organización terrorista ETA que actualmente cumplen condenads por delitos, entre otros, de asesinatos terroristas, aparecen colocadas en la caseta de la comparsa “Txori Barrote”». El juez ha acordado dicha diligencia antes de resolver la medida cautelar que solicitó la asociación. En concreto, Dignidad y Justicia pidió a la Audiencia Nacional que acordase «la inmediata retirada» tanto de ese mural como de las fotografías familiares de esos presos para «evitar así que dicho acto humillante y vejatorio (...) pueda permanecer en el tiempo», mientras los hechos sean investigados.

En la denuncia, la asociación explica que el motivo de la «txosna» este 2023 es un gran reloj de cuco del que sale un pájaro carpintero y en cuyo frontal están colocados de manera dispersa relojes con fotografías familiares de los presos homenajeados y recordados en dicha caseta por la comparsa. Además, en el lado derecho, se ha colocado el mural con 19 relojes en cuyo interior aparece el nombre de un etarra que se encuentra cumpliendo condena por sus delitos terroristas.

DyJ apunta que en la parte de arriba de la caseta se ha colocado el lema «Bada ordua» –que traducen como «Es la hora»– y entienden que es una «clara referencia a la excarcelación y puesta en libertad» de los etarras. Recuerda la denuncia que todos los presos «homenajeados» están condenados por delitos de asesinato, y que entre ellos constan los dos autores materiales del asesinato de Luis Portero –padre de Daniel Portero–: «Harriet Iragui Gurruchaga y Jon Igor Solana Matarranz».

Añade la asociación que esta exhibición «pública y pomposa» de carteles con fotografías de presos de la organización terrorista ETA también se realizó el pasado fin de semana por los miembros de otra de las comparsas, la «Kaskagorri». Y apunta que además de poder visualizarse el homenaje en la txozna «Txorri Barrote» también se ha publicitado a través de redes sociales «con la finalidad de llegar al mayor número de personas de manera global», algo que, entiende que supone una nueva humillación y revictimización para las víctimas.

En el escrito, la asociación lamenta además que esta humillación de las comparsas la sufren desde 2007 y señala que a pesar de las distintas órdenes de retirada acordadas por diferentes juzgados centrales, «al año siguiente han vuelto a colocar de manera pública, ostentosa y visible fotografías, caricaturas, o nombres de etarras (...) loados en claro reconocimiento, apoyo y homenaje». Al hilo, apostilla que según sentencia del Supremo «el mero hecho de colocar fotografías de presos de ETA, es considerado delito de enaltecimiento del terrorismo».