La estrecha relación entre dormir poco y engordar

Dormir poco o con mala calidad del sueño acarrea aumento de peso. Es fácil de entender que en estas circunstancias estamos más cansados, hacemos menos ejercicio, somos más lentos mentalmente y comemos de forma más errática.

Dormir poco o con mala calidad del sueño acarrea aumento de peso. Es fácil de entender que en estas circunstancias estamos más cansados, hacemos menos ejercicio, somos más lentos mentalmente y comemos de forma más errática.
Dormir poco o con mala calidad del sueño acarrea aumento de peso. Es fácil de entender que en estas circunstancias estamos más cansados, hacemos menos ejercicio, somos más lentos mentalmente y comemos de forma más errática.PIXABAY

Dormir poco o con mala calidad del sueño acarrea aumento de peso. La médico Vicenta Llorca, lo explica desde la ciencia.

Es fácil de entender que en estas circunstancias estamos más cansados, hacemos menos ejercicio, somos más lentos mentalmente y comemos de forma más errática.

Lo ideal es dormir entre 7-8 horas al día, los niños y personas con muchos años alguna hora más, pero no sólo es importante la cantidad sino también la calidad, explicaremos cuatro conceptos:

Ritmo circadiano: nuestro organismo tiene un reloj biológico en el hipotálamo que regula la fisiología de vigilia/sueño adaptando a nuestro organismo la actividad neuroendocrina durante el día y durante la noche y son controlados por la luz.

Hormona del crecimiento: se segrega fundamentalmente por la noche cuando dormimos, interviene en el crecimiento de los niños, pero se sigue segregando de adultos retrasando los signos del envejecimiento

Melatonina: es la “hormona del sueño”, se segrega cuando dormimos en ausencia de estímulos luminosos y su función es regular el ritmo sueño/vigilia, sincroniza nuestras células, por explicarlo de forma sencilla, las pone a punto

Leptina/grelina: hormonas que regulan apetito/hambre/saciedad, la leptina la saciedad y la grelina el hambre y siguen los ritmos circadianos vigilia/sueño, como todas las hormonas.

Por tanto, cuando decimos que el “sueño es reparador”, estamos diciendo que efectivamente mientras dormimos en condiciones saludables, sin estímulos luminosos ni acústicos, la melatonina va a actuar adecuadamente para darnos un sueño de calidad, la hormona del crecimiento se va a secretar para retrasar el envejecimiento y el balance leptina/grelina va a funcionar adecuadamente evitando el desequilibro entre el hambre y la saciedad, evitando que engordemos innecesariamente.

Felices sueños!