Cómo ayudar a tu hija adolescente a no caer en una relación machista

Es fundamental educarlas en el ejemplo de igualdad en casa

  • Cómo ayudar a tu hija adolescente a no caer en una relación machista
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

14 de julio de 2019. 11:47h

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Ángel Peralbo Fernández. Psicólogo.  Madrid. 16/7/2019

La tendencia actual nos muestra que la adolescencia comienza a una edad más temprana y se esfuma a una más tardía, adelantando los procesos de maduración psicológica. Este fenómeno puede verse por ejemplo en la insistencia que presentan los jóvenes actuales en querer hacer desde bien temprano lo que consideran oportuno, reaccionando mal ante la norma o cuestionando la autoridad; así como la tendencia a mostrar una imagen más típica de edades posteriores o su convicción de poder decidir sobre cuestiones que aún deberían ser potestad de los padres.

La adolescencia es una etapa que ya de por sí conlleva cambios bruscos que suelen desbordar tanto a los hijos como a los padres, así que cuando los niños se anticipan en el tiempo, añaden más complicación e incertidumbre a su crecimiento.

Machismo y roles de pareja entre adolescentes

Aunque las relaciones de pareja adolescentes siempre van teñidas de inexperiencia y de impulsividad, es sorprendente que siga apareciendo la falta de respeto a la pareja, con la que se supone se mantiene sentimientos íntimos, complicidad y relaciones sexuales, en muchos casos por primera vez. Y todo ello, a pesar de que durante muchos años se ha trabajado para que el machismo y la falta de respeto en la pareja se extinguiesen en adultos, y resulta que están aumentando en los adolescentes. Cada vez en más adolescentes se están repitiendo roles machistas y tóxicos que deberían haber quedado atrás hace muchos años. En vez de establecerse relaciones de pareja con libertad y autonomía, se observan altos niveles de dependencia, de empobrecimiento de las relaciones sociales y de control de la pareja. El teléfono móvil y las redes sociales se han convertido también en herramientas de control que pueden llegar a asfixiar. Combinado con actitudes propias de la inmadurez, como el desprestigio en la red al menor problema de pareja, pueden suponer incluso una amenaza.

Cómo detectar relaciones tóxicas en nuestros hijos

Si hay algo que desestabiliza a una adolescente es la relación con sus amigas y con su pareja. Aunque lo intentará disimular en casa, los padres podrán observar pérdida de motivación en sus obligaciones, una mayor tendencia a estar fuera de casa o en su habitación, cambios de humor o en el apetito y una evidente disminución de la comunicación en la familia. La familia debe estar atenta a síntomas como horas y horas hablando por teléfono, signos de haber llorado, que cada vez quede menos con sus amigas o que incluso abandone actividades que le gustaban, serán una evidencia de que la relación está resultando tóxica para ella.

Cómo educar a las niñas contra los roles de pareja machista

Aunque cada vez parece existir una mayor igualdad entre chicas y chicos, en su relación con ellos se está produciendo una desigualdad clara, en la que muchas veces las adolescentes muestran cierto sometimiento y falta de capacidad para expresarse de forma individual y con criterio propio. Es importante educar hacia el fortalecimiento de su autoestima y desarrollo de su inteligencia emocional. Algunos puntos pendientes en la sociedad actual que se pueden trabajar con refuerzo psicológico son:

Que se vean guapas sin necesidad de ser como esos “modelos huecos” que aún se les presentan.

Que se las considere iguales a los hombres también en la publicidad y en las series de televisión.

Que se potencie su opinión, sea la que sea y aunque no cuadre con las expectativas o lo que se espera de ellas, para que desarrollen un punto de vista y un criterio autónomo y blindado ante cualquiera que pretenda someterla.

La importancia del ejemplo en la familia

No se puede esperar que las niñas sean educadas en un sociedad igualitaria que las respete si en las familias perviven roles machistas como, por ejemplo, pedirles a ellas que sean las que ayuden en las tareas del hogar sin exigirle lo mismo a los chicos. El ejemplo, además, es muy importante y si en su familia ven que es la madre la única que limpia, cocina, se encarga de las cosas de intendencia etc, mientras que el padre no hace nada o se limita a cocinar la paella de los domingos, poco se podrá hacer. El ejemplo es vital.

Ángel Peralbo Fernández es psicólogo miembro de la plataforma TopDoctors

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