Elecciones gallegas

La izquierda gallega, cada día más fraccionada

Anova, el partido del histórico líder nacionalista Xosé Manuel Beiras, divide aún más el espectro de la izquierda en Galicia tras decidir no integrarse en Sumar

Xosé Manuel Beiras se mostró muy confiado toda la jornada. Tras el resultado final habló de «nuevo ciclo»
Xosé Manuel Beiras en una imagen de archivo. larazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@595c8ac0

Todo comenzó hace apenas unas semanas. Podemos y Sumar dinamitaban en el Congreso una ruptura que había empezado a gestarse antes incluso de concurrir a las elecciones generales bajo esa marca única que pretendía aglutinar todo el voto a la izquierda del PSOE. Una escenografía que duró hasta la defenestración de Podemos para cualquier cargo representativo en el nuevo gobierno de coalición.

La ruptura, aun en Madrid, hacía saltar por los aires la negociación planteada en Galicia de cara a unas elecciones autonómicas para las que la izquierda parece presentarse, tras ese mal inicio, más dividida que nunca. El propio presidente, Alfonso Rueda, habla de una oposición tripartita o cuatripartita que aspira a ponerse de acuerdo de algún modo.

No le falta razón: BNG, PSOE, Sumar y Podemos configuran un bloque claro que en las últimas horas se dividía todavía más tras conocerse que Anova, el partido cofundado por el histórico líder nacionalista Xosé Manuel Beiras, rompía con la izquierda federal rechazando unirse al proyecto de Sumar.

Esta ruptura pone fin a una alianza explorada en el año 2012, y que junto a Izquierda Unida desencadenó entonces en Alternativa Galega de Esquerda (AGE). Aquella candidatura, con el propio Beiras en sus filas, alcanzó los nueve diputados en el Parlamento de Galicia, incluida una todavía desconocida Yolanda Díaz.

Trece años después, la Coordinadora Nacional de Anova se reunía el pasado sábado para analizar el escenario ante las elecciones gallegas, aún sin convocar pero que, sí o sí, deberán celebrarse en el primer semestre del año. Un panorama en el que la formación estudiaba los pros y los contras de posibles alianzas en el marco de la izquierda.

No a Sumar Galicia

Finalmente, la decisión adoptada fue el ‘no’ a la integración en el proyecto de Sumar Galicia, que para tratar de acercar posturas le había ofrecido al ex alcalde de Santiago y actual portavoz de Anova, Martiño Nogueira, encabezar la candidatura a esas futuras autonómicas.

Pese a todo, Anova se ha mantenido firme en el ‘no’ a Díaz, desvinculándose de nuevas alianzas con la izquierda federal. Unas coaliciones que tuvieron su materialización más conocida en el éxito de las Mareas, que en su auge llegaron a ser la segunda fuerza política de Galicia en el año 2016 sumando 14 diputados.

Hoy falta por ver el sentido del voto de la formación de Beiras, nacida en su día de la traumática ruptura de Amio con el BNG. Un puente político, con los nacionalistas, aún sin concretar, y que en las generales del pasado verano se materializó en una petición del voto para el BNG por parte de Anova.

Esquerda Unida

A este escenario de ruptura se añade la situación de Esquerda Unida, que hasta la fecha ha descartado también, de modo contundente, su integración en Sumar Galicia. El partido liderado por Eva Solla trabaja por el momento en su propia candidatura que, de concretarse, dividiría todavía más el voto de la izquierda en Galicia.

No obstante, la formación mantiene el diálogo abierto con Podemos para una posible integración de cara a los comicios gallegos.