El “pavonavirus” que indigna a Ortega Cano

La estrecha relación entre Ana María Aldón y Antonio Pavón, no termina de agradar al torero

José Ortega Cano y Ana María Aldón / Foto: Gtres
José Ortega Cano y Ana María Aldón / Foto: Gtres

El virus llega a la isla de “Supervivientes”, pero no lleva corona, es un mal de amores que se desplaza desde Frente del Fresno, la zona madrileña en la que vive José Ortega Cano.

Las malas lenguas lo han bautizado ya como el “Pavonavirus” y va de enfrentamiento taurino entre el veterano cartagenero y el peruano de adopción. Ortega mira a Antonio Pavón con indignación y rabia. Piensa que se está acercando demasiado a su esposa Ana María, y que ésta no le hace ascos a los “mimos” de su compañero en la isla.

Lo del jueves no fue normal, la sanluqueña se reencontró con su amigo especial y los dos se fundieron en un emotivo abrazo que más parecía un aviso a navegantes. Será que la unión hace la fuerza, pero Ortega no quiere verse “coronado”, yo me entiendo, por el torerillo de tercera que en los ruedos no le habría llegado ni a la suela de las zapatillas.

José presume de cornadas, porque significan heridas de “guerra”. Pavón, dicen en Lima, “no sabe lo que es coger bien el capote”. De hecho, le conocen más por sus incursiones televisivas que por sus hazañas taurinas.

Antonio Pavón ('Supervivientes 2020')
Antonio Pavón ('Supervivientes 2020') Telecinco

Cuestión de cuernos, miedo a la infidelidad, falta de seguridad en sí mismo. La diferencia de edad empieza a convertirse en un hándicap, esos veinte años que separan a José y Ana María “pesan” como una losa cuando el maestro contempla las carantoñas pavoneras. A su juicio, y me lo descubre un amigo común, “su esposa se está “liberando” demasiado. No esperaba algo así, pensaba que se mantendría en un segundo plano y que no daría tanto que hablar por su relación con el tal Antonio”.

Para más inri, Miriam Saavedra, la peruana colaboradora de “Sálvame” y ex novia de Carlos Lozano, que conoce bien al aspirante a seductor, asegura que “viene humillando a las mujeres”.

En el país sudamericano se le conoce, jocosamente, como el “Jesulín peruano”, y él mismo se define como “torero, actor y empresario”. Pero se ganó la enemistad del Sindicato de Toreros de Perú por negarse a matar a los astados en el ruedo.

Y en su presunto curriculum sentimental aparecen los nombres de Isa Pantoja, Mónica Hoyos, Aneth (la amiga de Isabel Pantoja madre), las artistas peruanas Sheyla Rojas y Milet Figueroa, y la misma Saavedra. Y Ortega no quiere que su Ana María del alma pase a engrosar esa lista.

Cuando Aldón regrese a casa, tendrá una conversación muy seria con ella, en la que le exigirá explicaciones por su actitud con el “pavo” de marras.