La conexión Epstein que mató a Lady Di

Anonymous revela nombres famosos integrantes de la trama y apunta a la Familia Real inglesa como culpable del asesinato de la princesa, aunque luego lo retira

Tributos en memoria de la princesa Diana de Gales a las puertas del Palacio de Kensington en Londres
Tributos en memoria de la princesa Diana de Gales a las puertas del Palacio de Kensington en Londres

El regreso de Anonymous está provocando alguna que otra ampolla. Tras un periodo de tiempo sin levantar demasiado la voz, la red de hackers conocida por revelar información confidencial publicó el pasado domingo un vídeo que la ha vuelto a colocar en el foco. La muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía en Minneápolis ha sido el detonante. La brutalidad policial que se está extendiendo por Estados Unidos, les ha llevado a amenazar al Gobierno, avisándole que, si no hace justicia, comenzará a difundir todos los crímenes que oculta el país.

De esta forma, y en respuesta a un mensaje en el que Donald Trump propone ilegalizar el movimiento Antifa, el grupo ha recuperado una polémica enterrada y ha hecho públicos documentos que relacionan varios nombres con la cadena de explotación sexual de Jeffrey Epstein. El magnate estadounidense fue acusado y condenado en 2008 por liderar una red que abusaba de chicas menores de edad. Fue entonces cuando salió a la luz el exclusivo círculo de amistades del millonario, que se quitó la vida en extrañas circunstancias en 2019. Ahora, Anonymous ha rescatado el caso del olvido descubriendo, por un lado, pruebas que ya habían salido a relucir durante la investigación; y, por otro lado, la agenda de contactos del entonces financiero.

Supuestamente, la mayoría de ellos corresponden a personas que o bien asistieron a sus fiestas o bien le ayudaron a “reclutar a los niños”. Entre esos nombres aparecen los de Bill Clinton, Naomi Campbell, Chris Evans, Mick Jagger, Will Smith o el príncipe Andrés de Inglaterra. Este último es el hermano de Carlos, ex marido de Diana de Gales. Sobre ella, el grupo de hacktivismo también ha dedicado unas palabras. En concreto, desvela el presunto motivo de su muerte. Tal y como recoge la cuenta de Twitter OpDeathEaters, relacionada con esta organización, Lady Di no habría sufrido un accidente de coche (tal y como afirmaron en su momento las autoridades del país), sino que habría sido asesinada por orden de la Casa Real británica en 1997.

¿El motivo? Impedir que desvelara las conexiones de parte de La Corona con la mencionada red de explotación sexual. Pues ella, según Anonymous, contaba con una grabación que probaría estos hechos. Así lo ha recogido en una publicación que, minutos después, ha sido eliminada. En ese tuit, que ha sido capturado y traducido por varios usuarios, se afirma también que el hijo de la reina Isabel II mantuvo a un ayudante real a su lado a pesar de ser consciente de varias de sus presuntas violaciones. Lo que daría aún más credibilidad a esta versión. Pero haya más: desde la misma cuenta, aportaron como prueba un escrito con la declaración de John Hopkins, un agente de policía que reconoce haber asesinado a 23 personas que representaban una “seria amenaza” a la seguridad nacional de Inglaterra desde 1973 hasta 1999.

Entre ellas, Lady Di. "Era el único objetivo en el que la orden venía directamente de la familia real”, explicó Hopkins. "Mi jefe dijo que tenía que morir. Había recibido órdenes directamente del príncipe Felipe de Edimburgo y tenía que parecer un accidente (...) Obedecí. Lo hice por la Reina y el país”. Estos datos vuelven a poner sobre la mesa las distintas teorías que siempre han existido en torno a la muerte de la princesa de Gales. No hay que olvidar que el abogado Stanlee Culbreat defendió ante el periódico The Mirror dos cuestiones esenciales durante el accidente que aquel 31 de agosto: que la policía que acudió al accidente no actuó para salvar su vida y que los servicios médicos tardaron media hora en llegar, lo que redujo sus posibilidades de sobrevivir.

Algo falla

Si a las múltiples sospechas de asesinato que siempre han rodeado a la muerte de Diana, le sumamos las declaraciones del abogado Culbreat y la revelación de Anonymous, todo cobraría sentido. Sin embargo, hay algo que colea. Es importante tener en cuenta que la existencia de estos documentos ya era conocida y que, hace un año, los nombres de Clinton, Campbell o Jagger saltaron a la palestra. Ahora bien, lo que nunca ha hecho esta organización de hacktivismo es relacionarlos de manera directa con los abusos de menores. Tan sólo se ha encargado de subrayar su relación con Epstein.