La mujer de Mainat amenaza al productor con destruir su imagen

Escenas muy fuertes de la convivencia de Mainat y su esposa, así como audios comprometidos, han sido filtrados a Telecinco, que tienta a Dobrowolsky para que dé su versión de los hechos.

El caso Mainat, como se conoce al frustrado intento de asesinato del famoso productor del mismo nombre a manos de su joven esposa, Ángela Dobrowolsky, esconde un sórdido mundo que dista mucho del que podía atribuirse a uno de los hombres más importantes de la sociedad catalana. El acaudalado empresario podría estar aterrorizado ante la posibilidad de que su imagen pública se vea afectada si las amenazas de su quien aún es su esposa se cumplen: sacar a la luz los aspectos más sórdidos de su relación.

«¿Sabes quién estará más interesado en esto? –le pregunta presuntamente Ángela al fundador de Gestmusic–. Telecinco!». Esa frase formaba parte del contenido de unos audios emitidos en el programa «Sálvame» y que presuntamente ha grabado ella misma. De esto se deduce que Drobowolski haya podido mantener ya las primeras conversaciones con Mediaset para una posible aparición pública o declaraciones exclusivas sobre todo lo sucedido.

Del “Merlosplace” al “Caso Mainat”, los culebrones del confinamiento

Si el caso Merlos fue el culebrón del confinamiento, el caso Mainat amenaza con convertirse en el protagonista de la nueva cuarentena. Contiene todos los ingredientes para enganchar a la audiencia y hubiera sido el tema estrella de programas de máxima audiencia, como el que producía Mainat y presentaba su excuñado Javier Sardá, “Crónicas Marcianas”. Además, llega en el momento justo para que las altas esferas no pongan cortapisas al escándalo, ahora que Josep María ya no ostenta el paquete de acciones de Gestmusic que le convertía en intocable.

Por la venta de su participación en la productora que creó en los 80 junto a Tony Cruz se embolsó 45 millones de euros, una fortuna por la que su esposa habría estado presuntamente dispuesta a envenenarle, según se deduce del atestado policial.

Pero bajo este supuesto intento frustrado de asesinato, hay un submundo en el que transitan personajes de muy dudosa reputación: un violento escort latino, una mujer rusa, guardaespaldas armados y una esposa que hay quien asegura que podría sufrir supuestos problemas mentales y adicciones varias.

Un cocktail molotov que ha dado como resultado un sinfín de acusaciones y varias detenciones. Según se ha podido saber, de momento parece ser que hay denuncias mutuas de malos tratos entre la pareja Mainat-Dobrowolsky, una denuncia de Pol Mainat a su madrastra por tentativa de asesinato con alevosía y algunas otras denuncias que conciernen a dos de los personajes secundarios de la trama, Gabriel y Alinka. El primero es el supuesto amante actual de la esposa de Mainat, que ha sido detenido este mediodía por agresión de género a su ex novia, Alinka, que también ha sido posteriormente detenida por hurto menor.

Material de alto voltaje en poder de Telecinco

Pero por si los hechos hasta ahora relatados no fueran suficientemente extraños, los audios e imagenes que obran ya en poder de Mediaset aún son más reveladores e inducen a retratar la complicada relación marital entre Mainat y la mujer que presuntamente intentó acabar con su vida. Grabados, presuntamente por Ángela y con posterioridad al intento de asesinato, revelan el interés económico de la alemana y la complicada relación que mantenían a pesar de estar separados.

También se deduce de los audios mencionados que, tras esa supuesta tentativa de asesinato, Ángela llega al domicilio conyugal para recoger algunas pertenencias: «¡Abre la puerta! –grita ella–. Quiero recoger pacíficamente unas cosas, las mochilas de los niños y me voy. Vete a otra habitación. Si es posible, no me hables». Y, en tiempo real, graba las circunstancias en las que se produce esta visita a la casa de su marido: «Me han dejado en la calle, ha cambiado la cerradura de la casa y no me dejan entrar. Josep Maria esta ahí acostado detrás de este señor de una empresa de seguridad que está para protegerle de mí».

Su tono es enérgico, habla sorprendentemente bien en castellano y mantiene el control a pesar de la incómoda situación que se vive en el domicilio. Todo indica que podría tratarse de una provocación para grabar a su marido sin que se dé cuenta y tener pruebas en los futuros juicios. Eso, o bien tener material sensible con la intención de difundirlo en los medios, como finalmente ha hecho.