Kiko Rivera promete por la memoria de su padre: “Si ellos no supieron respetar tu voluntad...yo lo haré"

En el día de Todos los Santos subió a su Instagram un post en el que declara la guerra por su herencia y promete “tumbar a quién tenga que tumbar” para recuperarla. El DJ parece que ha abierto los ojos con respecto a su familia y abre la vía para devolver a sus hermanos los efectos personales que les legó Paquirri.

“Ojalá estuvieses aquí papá-comienza diciendo el DJ en el día en que se celebra la festividad de Todos los Santos-Nada de esto estaría pasando. Tengo miedo de encontrarme con la verdad”. Kiko Rivera ha subido una fotografía, tomada pocos meses antes de la muerte de su padre, en el que aparece en brazos de Paquirri y ha sorprendido a todos sus seguidores con este mensaje en el que deja clara su voluntad de averiguar todo lo relativo a la herencia de su padre. Parece que el DJ ha abierto los ojos y duda de cómo actuó su madre tras el fallecimiento del torero.

“Pero voy a luchar hasta el final tumbando a quien haga falta tumbar.Si ellos no supieron respetar tu voluntad ,si todavía está en mi mano ,te juro por Dios que yo lo haré.Te extraño tanto en estos momentos, no sabes cuánto.”

La polémica herencia de Paquirri dilapidada por su viuda Isabel.

Kiko Rivera tenía unos meses cuando, en 1984, su padre, el torero Francisco Rivera, moría por una cornada en Pozoblanco (Córdoba). Isabel Pantoja se convertía en la viuda de España y el bebé, junto a sus dos hermanos mayores, los Rivera Ordóñez, en los herederos de su enorme fortuna.

Tras años de pleitos entre las dos mujeres del diestro, Carmina Ordóñez e Isabel, se llegaba a un acuerdo por el que la viuda y su hijo se quedaban con el buque insignia de las propiedades del torero: Cantora. La finca, situada entre Medina Sodonia y Vejer en la provincia de Cádiz, ha sido conservada como un homenaje al espíritu taurino que emana del mito que fue Paquirri.

Curiosamente y aunque el torero se casó en separación de bienes, por lo que a Isabel no le correspondía nada en concepto de gananciales, como viuda era usufructuaria de un tercio de sus bienes. La herencia se repartió a partes iguales entre sus hijos aunque los Rivera Ordóñez sumaban a su legado los sietes años de gananciales de su madre, que renunció a ellos. La Divina, a diferencia de la tonadillera, legó esa cuota a sus hijos ya que nunca quiso sacar provecho económico del dinero que ganó Paquirri jugándose la vida. Sin embargo, Isabel conseguía ponerse a su nombre el 51% del legado de Paquirri a su “pequeño del alma”.

Además de luchar por su legado quiere devolver los efectos personales que reclaman sus hermanos, Fran y Cayetano.

Han tenido que pasar 36 años desde la muerte de Paquirri, para que Kiko Rivera abra los ojos. En las ultimas semanas y tras el enfado del DJ con su madre, ha vuelto a la actualidad la polémica herencia del reparto de su padre.

Mientras en el programa en el que trabaja su mujer, Viva la Vida, se hablaba precisamente de cómo actuó su madre en el momento en que falleció el torero de Barbate, cuando Kiko ha posteado este mensaje dejando la duda sobre quiénes administraron su legado cuando era menor de edad.

Aunque este ha sido un tema recurrente en la prensa española es la primera vez que Kiko se pronuncia públicamente. Hasta ahora, nunca había cuestionado la administración que su madre hizo de sus bienes, aunque sí medió, sin éxito, para que sus hermanos recibieran los efectos personales de Paquirri que la tonadillera se niega a entregarles.