Gente

Wimbledon

Las bonitas imágenes del príncipe Guillermo con su hijo George que recuerdan a Lady Di

Los dos han derrochado complicidad durante el torneo de tenis de Wimbledon

El príncipe Guillermo con su hijo, el príncipe Goerge
El príncipe Guillermo con su hijo, el príncipe GoergeKirsty WigglesworthAgencia AP

El príncipe Guillermo y Kate Middleton han vuelto a presentarse en una de sus citas favoritas: el campeonato de tenis de Wimbledon. Aunque casi todas las miradas apuntaban, como siempre, a la duquesa de Cambridge, el protagonista indiscutible de la final masculina fue su hijo mayor, el príncipe George, que acompañó por primera vez a sus padres en este encuentro deportivo. El nieto y bisnieto de la Reina Isabel II derrocharon complicidad desde las gradas, dejando unas tiernas imágenes que, inevitablemente, recuerdan a los días en los que el príncipe Guillermo acompañaba a su madre, Diana de Gales, al mismo torneo.

Los príncipes Guillermo y George en Wimbledon
Los príncipes Guillermo y George en WimbledonAlastair GrantAgencia AP

Igual que ocurrió entonces, el duque de Cambridge ha explicado a su hijo algunos aspectos claves de la competición, mientras el pequeño George observaba y escuchaba atentamente. Aunque los gestos de afecto no son habituales en la realeza, el príncipe Guillermo se mostró de lo más cariñoso con su primogénito. De hecho, el niño y su madre llegaron algo más tarde al torneo, y él los recibió con un cálido abrazo y unos besos a su llegada. Además, no faltaron bromas y sonrisas en las gradas, y el niño fingió que se quedaba dormido en el hombro de su padre.

Los duques de Cambridge junto a su hijo George en Wimbledon
Los duques de Cambridge junto a su hijo George en WimbledonAlastair GrantAgencia AP

Tras la final, todos se reunieron con el tenista Novak Djokovic, el triunfador indiscutible del torneo, que tuvo el detalle de ofrecer al príncipe George sujetar en sus manos uno de los trofeos, el Challenge Cup, una copa bañada en plata de 45 centímetros de altura y bastante pesada. El pequeño aceptó encantado, pero sus padres no le quitaron ojo y vigilaron de cerca que no le resbalara el valioso obsequio. Es más, a modo de broma, Kate Middleton devolvió la copa al deportista entonando un “es mejor que lo cojas tú”.

De este modo concluía una de las citas más importantes marcadas en el calendario de la familia real británica, con el debut del príncipe George.