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Colate, sobre su conflicto con Paulina Rubio: “Estoy tocado económicamente”

Colate Vallejo-Nágera, que lleva gastados 400.000 euros en procesos judiciales, condenado a hacer un «curso de padre»

Nicolas Vallejo Nagera
Nicolas Vallejo NageraDaniel GonzalezGTRES

Nicolás Vallejo-Nágera ya está de vuelta en Miami. Hace mes y medio que no ve a su hijo, Andrea Nicolás, desde que la madre del niño, Paulina Rubio, se lo llevó con ella… antes de tiempo.

Colate, como se conoce popularmente a Vallejo-Nágera, es un padre que lucha en los tribunales estadounidenses contra su ex para defender los derechos de un hijo de once años que quiere disfrutar de la figura paterna. Son diez años de procesos judiciales que agotarían a cualquiera que no fuera un padre coraje como Colate.

Cuando le localizamos en Madrid, poco antes de volver a Miami, nos confirma que va a volver allí y que «estoy pendiente de una operación para que me quiten la placa que me pusieron en la clavícula tras el accidente que sufrí en “Supervivientes”. Me intervendrá un médico amigo porque los del concurso se han desentendido totalmente de mí…».

Como decíamos al principio de esta crónica, la cantante mexicana no permitió que el pequeño Andrea disfrutara con su padre el tiempo que le correspondía este verano: «por una serie de circunstancias, ella consiguió que un juez estadounidense no permitiera a nuestro hijo disfrutar de todas las vacaciones en Pedraza con mi familia, Paulina se lo llevó hace casi dos meses y… hasta hoy».

La cantante Paulina Rubio y el empresario Nicolás Vallejo-Nágera / Instagram

Evidentemente, ya en Miami, la prioridad de Colate es «ver a mi hijo. Comunicaré a la madre que estoy allí y que voy a por el niño. Es que es incomprensible que lleve tanto tiempo sin estar con él. Se supone que nuestro hijo no debe estar más de un mes sin ver a su padre o a su madre. Aquí son todo contradicciones».

Por eso, admite que «me siento muy dolido, porque Andrea no puede disfrutar de su familia paterna estando en su derecho. Yo hice todo lo que debía para que así fuera, pero la Justicia en Estados Unidos es muy distinta».

Se ha dicho que tanto proceso judicial le ha arruinado. Él aclara que «nunca me ha faltado dinero para mantener a mi hijo cuando se encuentra a mi lado. Pero un litigio como el que estoy padeciendo destroza económicamente a cualquiera. Hace mucho daño. Claro que estoy “tocado” económicamente… No lo puedo negar».

Pero su orgullo es saber que «mi hijo es feliz cuando está conmigo y con mi familia. Disfruta muchísimo con sus primos, sobre todo cuando nos desplazamos a Pedraza, donde tenemos una casa preciosa. Allí nos reunimos todos en verano… Andrea adora a su padre y su familia paterna, de eso no me cabe la menor duda. Por eso, mi lucha nunca será en vano».

Colate, junto a su hijo, en las calles de Miami; en una foto de archivo

Padre coraje

Ironías de la vida, una jueza de Miami ha sentenciado que Colate debe realizar un curso de padre de seis meses, algo inusual para quien ha demostrado con creces ser un padre con mayúsculas. Vallejo-Nágera no quiere entrar en detalles por temor a las consecuencias judiciales que le puedan deparar sus opiniones en contra de una condena tan absurda como innecesaria.

Paulina y Colate estuvieron casados entre abril de 2007 y marzo de 2012. Tras la ruptura matrimonial consiguieron el divorcio en 2014. La separación estuvo marcada por toda una serie de procesos judiciales en los que la figura del pequeño Andrea siempre fue la peor parada. El niño es la mayor víctima colateral de las desavenencias entre sus padres.

Se calcula que Vallejo-Nágera podría haberse gastado en estos diez años de enfrentamientos más de cuatrocientos mil euros en abogados, mientras que la denominada como «la chica dorada», unos dos millones.

El niño, al que todos conocen en su círculo más cercano como Nico, seguirá viviendo con su madre y estudiando en Miami. Pero Colate pretende llegar a una entente cordial con su ex para que le permita viajar más veces con él a España.