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Gustavo González, sobre la querella de Mariló Montero: “No temo ni a la Justicia ni a una sentencia”

La Audiencia Provincial de Barcelona reabre la causa penal que Mariló Montero interpuso contra los periodistas Diego Arrabal y Gustavo González

Gustavo González
Gustavo GonzálezTelecinco

La Audiencia Provincial de Barcelona reabre la causa penal que Mariló Montero interpuso contra los periodistas Diego Arrabal y Gustavo González. La querella había sido archivada pero el recurso de la presentadora ha prosperado y será un juez el que decida si existe intromisión al honor, a la imagen y a la intimidad. Las posibles condenas podrían derivar en indemnizaciones y privación de libertad para los querellados. Si bien la fiscalía había pronunciado que no estimaba delito y aconsejaba el archivo de la causa.

- Gustavo, los titulares de prensa son preocupantes…

- Hay que esperar a que un juez dicte sentencia una vez presentadas las pruebas y escuchar las testificales. No puedo hablar de un asunto que está pendiente de resolución. No obstante hay imprecisiones y mentiras en lo publicado.

- ¿A que se refiere?

- Ni Diego Arrabal ni yo participamos en el reportaje objeto de las acciones judiciales. Tampoco se puede prejuzgar, me refiero a lo publicado al respecto y dar por hecho que las fotografías están tomadas en una propiedad privada. Bora Bora se rige por la jurisdicción francesa y espero que quede claro que se trata de un lugar público. Es otra cuestión la que se puede analizar.

- El juez estima en el auto que reabre el caso que puede haber una intromisión ilegítima en el honor de la querellante.

- Exacto. Yo respeto a la justicia. En ese sentido hay jurisprudencias muy claras. Cuando se trata de personas públicas o de dimensión pública, como es el caso, “el derecho al honor disminuye, el derecho a la imagen decrece ostensiblemente y el derecho a la intimidad se diluye”. Pero insisto en que es un juez el que debe decidir.

- ¿Tiene miedo de lo que pueda pasar?

- En absoluto. A la justicia se la respeta y se acata. Confío en la democracia y en un marco jurídico que no permite tipo alguno de presión. La querellante está en su derecho de recurrir lo que un juez había archivado. Simplemente se ha reabierto el caso. No, no temo ni a la Justicia ni a una sentencia. Tengo la conciencia tranquila y estoy seguro de que las actuaciones de Diego Arrabal y mías en este asunto, están ajustadas a derecho.

El paparazzi Gustavo González en 'Sálvame'

- El auto del juez habla de intromisión ilegítima…

- Insisto, no puedo ni debo objetar ni una palabra a lo que dice un juez. Solo voy a aclarar y ofrecer datos objetivos e irrefutables. Que además están recogidos en los autos y se demostrarán. Primero, no somos los autores del reportaje. Segundo, las fotografías no se publicaron, ni se vendieron. Tercero, no se intentaron comercializar ni hubo negociación alguna. Solo se le enviaron al director de una publicación que, por cierto tiene una causa abierta por apropiación indebida y revelación de secretos que también debe dirimir un juez.

- ¿No ve nada extraño en la reapertura de la causa?

- Confío en el Estado de derecho. La Audiencia Provincial de Barcelona, en contra del criterio del juez y del Ministerio Fiscal que pedían el archivo ha considerado que tiene que haber juicio. No hay nada extraño. Son tres magistrados los que analizan el recurso y han decidido que hay posibles intromisiones ilegítimas. A veces el derecho a la información y los derechos a la intimidad, honor e imagen, chocan. Es un caso particular porque es un reportaje no publicado ni vendido. El Ministerio fiscal, pidió el archivo. El auto del fiscal era claro y contundente. Parece que estimó que prevalecía el derecho a la información. El recurso de la parte querellada ha prosperado, era una posibilidad. Habrá que esperar. Es la justicia y la respeto profundamente.

- Se ha dicho que se intentaron comercializar las fotos

- Es mentira. Se pidieron las testificales de los distintos directores de revistas en la causa civil y negaron que se les ofreciera ese reportaje. Hay un testigo, el representante de la querellante que lo afirmó y tendrá que exponerse a una demanda por testimonio falso. Solo hay un director de revista que pidió que se le enviasen las fotos a su correo personal. Jamás hubo negociación.

- ¿Entiende el enfado de Mariló Montero?

- Respeto su derecho a ejercer las acciones legales que estime oportunas. No tengo nada negativo que decir sobre ella. Esto no cambia lo que opino de ella. Siempre me ha parecido buena persona, simpática, divertida y buena profesional. No lo digo de manera cínica. El texto que acompañaba aquel reportaje nunca publicado ni comercializado, lo escribí yo. No hay un solo titular que pudiese incomodar. Al contrario, se resaltaba lo bella que estaba y se comentaba lo bien que había pasado durante sus días de asueto. Nada más.

- ¿Si le diesen la razón?

- Pues hay recursos, confío en las jurisprudencias al respecto y en que todo se aclare. No puedo dar detalles hasta que no se celebre la vista.