Entrevista

José M. Pecos, orfebre: «Desde hace 35 años somos los únicos que hacemos el Toisón»

Hablamos con el responsable de hacer el Toisón de Oro con el que Felipe VI reconoció a la Reina Sofía

José M. Pecos
José M. PecosCedida

Si bien cualquier pieza del joyero de la Reina Sofía puede valer mucho más dinero en el mercado que el Toisón de Oro con el que Felipe VI reconoció a su madre la semana pasada, lo cierto es que ninguna de ellas puede competir en significado con la mayor condecoración que entrega la corona española. Si la Princesa Leonor recibió un modelo con piedras preciosas, a su abuela se le entregó una versión más sencilla: «El Toisón de la reina Sofía está elaborado con esmaltes a fuego», confirma a LA RAZÓN José Miguel Pecos, de Condecoralia Artesanos, el taller responsable de estas condecoraciones. El Toisón de la Reina Sofía tiene un valor simbólico incalculable, fue creado en 1430 por Felipe el Bueno, duque de Borgoña, tras casarse con Isabel de Portugal. Bajo la apariencia de un gesto caballeresco y romántico, el objetivo era crear un círculo de nobleza fiel y crear vínculos de fidelidad.

Veinte días se necesitan, nos explica de hecho, para completar este encargo ya que consta de «collar, venera y miniatura, lo que supone el trabajo de todo el equipo del taller». Y da igual que sea para hombre o para mujer: «Lo único que cambia es que en el caso de caballeros, se lleva con cinta y pasador, mientras que las damas van con lazo de tela moaré, siempre y cuando no se fabriquen con piedras preciosas, en cuyo caso lo normal es que no lleven tela». El de Doña Sofía, como todo el mundo pudo comprobar, iba prendido de un bonito lazo.

La Reina Sofía, muy emocionada, recibe el Toisón de Oro de un orgulloso Felipe VI: "Es memoria afectiva de España"
La Reina Sofía, muy emocionada, recibe el Toisón de Oro de un orgulloso Felipe VI: "Es memoria afectiva de España"Europa Press

La orden del Toisón de Oro es una de las más prestigiosas del mundo (por no decir la más) y ancla sus orígenes en 1429. Desde entonces, el símbolo de la piel del becerro ha «adornado» a algunas de las personas más importantes de la historia del mundo y su diseño apenas ha cambiado: «El diseño se corresponde con el aprobado desde el inicio de la orden», asegura Pecos. «No obstante, las piezas van experimentando variaciones, no únicamente por el transcurso del tiempo, sino porque todo depende de muchos factores, como el joyero, la persona que lo encarga o de si la pieza va con pedrería o esmaltada. En cualquier caso, aunque cada pieza es única, siempre se respeta la esencia que tenía en sus orígenes».

Dicen que Alfonso XIII cuando llegó a Pamplona y descubrió que la virgen titular de la catedral poseía también un collar de la orden afirmó: «¡Es mejor que el mío!». ¿Cuántos toisones hay, por tanto, si el monarca, cabeza de la orden, desconocía la existencia de esta pieza? «Nosotros llevamos realizando el Toisón desde hace treinta y cinco años y somos los únicos en España que podemos hacer este trabajo. Hemos hecho alrededor de sesenta, entre institucionales -concedidos por el Rey- y para coleccionistas». Estos últimos seguro que aprecian el trabajo artesanal que se realiza en Condecoralia Artesanos aunque estos avisan: «La condecoración más difícil de elaborar es la del Collar de Carlos III». Tomen notan.