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El Gobierno ve «muy difícil» regular el uso electoral de aviones y coches oficiales

Los tres ministros volaron en tres Falcon con media hora de diferencia

Alegar motivos de      seguridad para usar estos aviones no tiene fundamento, según fuentes militares.
 

  • El séquito de los ministros impidió que cupieran los tres en un mismo avión para volar hacia la capital belga
    El séquito de los ministros impidió que cupieran los tres en un mismo avión para volar hacia la capital belga

Tiempo de lectura 4 min.

10 de junio de 2010. 01:53h

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10/6/2010

 «¿Considera el Gobierno razonable derrochar en esta época de crisis el dinero de los contribuyentes en hacer uso de tres aviones diferentes para tres ministros que vuelan al mismo sitio el mismo día?». La pregunta del diputado del PP Jaime García Legaz ha vuelto a poner en la picota el debate sobre los Falcon del Ejército del Aire y su uso por parte del Ejecutivo. La polémica, ya vivida en la campaña electoral de las europeas de 2009, se centraba hasta ahora en la utilización de estos aviones de transporte VIP para actos de partido.

En estos tiempos en que se busca limitar cualquier gasto, la polémica ha alcanzado una nueva dimensión: el uso racional de estas aeronaves. Y es que no sólo usaron tres Falcon tres ministros para ir al mismo sitio el mismo día, sino que, según ha podido saber LA RAZÓN por fuentes militares, los aviones despegaron con un máximo de media hora de diferencia cada uno desde la Base Aérea de Torrejón de Ardoz con destino Bruselas. El motivo por el que se vieron «obligados» a coger tres aviones es que el séquito que llevaba cada ministro hacía imposible que cupieran en un único Falcon.

El coste de una hora de vuelo de uno de estos aparatos es de unos 5.000 euros en combustible. El viaje entre Madrid y la capital belga supone unas dos horas y veinte minutos de vuelo, por lo que cada trayecto de un aparato son 13.200 euros. Así, ida y vuelta de esos tres aviones supuso un coste a las arcas del Estado de 79.200 euros.

La polémica no parece afectar en exceso al Gobierno, que ayer aseguró que ve «muy complicado» regular el uso de medios públicos por parte de los políticos para ir a actos electorales, tal como ha recomendado el Tribunal de Cuentas. Eso sí, según aseguraron fuentes del Ejecutivo a Europa Press, está dispuesto a estudiarlo. Las fuentes destacaron que no se trataría sólo de regular el uso de aviones militares por parte del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando va a actos del PSOE, sino que el Tribunal ha pedido que se aclare la utilización de medios públicos por parte de todos los políticos y, además, no discute su uso por motivos de seguridad.

Así, argumentaron que habría que legislar también, por ejemplo, el uso que el alcalde de Madrid hace de su coche oficial para ir a actos de su partido, y estudiar si hay que imputar a gastos electorales el coste de los escoltas de cualquier cargo político, incluso del coche de éstos, cuando le acompañan a un acto electoral. «¿Habría que computar como gastos electorales los escoltas de los concejales del País Vasco cuando éstos van a actos de partido?»,   insistieron las fuentes consultadas.

En este sentido, las fuentes militares consultadas por este periódico aseguraron que alegar motivos de seguridad para el uso de estos aviones no tiene ningún fundamento, dado que los Falcon 900 carecen de medidas de seguridad habituales en otros aviones de transporte del Ejército del Aire, como bengalas para desviar misiles guiados por calor o «chaff» para desviar los que son dirigidos con láser. Además, tampoco lleva armamento.

 

Sofás y cocina
Los Falcon 900 entraron en servicio en España en 1988. Con una envergadura de 20 metros, en su interior tiene una cocina, dos parejas de sofás de cuero unipersonales con mesa extraíble, otros dos de cuero para dos personas con una mesa en medio y otros dos sofás de fila con plazas para varias personas. Alcanza una velocidad máxima de 927 kilómetros por hora y tiene una autonomía de más de 7.000 kilómetros, unas ocho horas de vuelo. Su techo máximo supera los 11.800 metros. Carece de medidas de seguridad contra misiles y  de armamento para defenderse de un ataque aéreo. Se integra en el 45 grupo del Ejército del Aire y tiene su base en Torrejón de Ardoz (Madrid)

 

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