Europa

Nápoles

Europa castiga

La Razón
La RazónLa Razón

Los viejos vagones de la compañía de Coches Camas de los trenes españoles lucían la siguiente advertencia: «Es peligroso asomarse al exterior». En un país en el que durante años lo glorioso eran los clubes en torneos europeos, en dos años se cambiaron las tornas y lo enorgullecedor ha sido la Selección campeona de Europa y mundial. Para los clubes, incluido el tenido como más grande, el Barcelona, es peligroso asomarse al exterior. Tanto, que lleva siete visitas sin conocer la victoria.
No ha sido una semana para cantar glorias lo vivido en la Liga de Campeones y la llamada Europa Liga. El Valencia tropezó en Mestalla ante el Schalke y con un gol de Raúl, el tercer mejor goleador madridista de la historia si nos atenemos a la efectividad, dado que el porcentaje de Di Stéfano fue de 0,76 tantos por partido, y el de Santillana, de 0,54. El de Raúl es de 0,49. El de Gerd Muller es de 0,89.
No le fue mejor al Barça frente al Arsenal. Regresó derrotado, aunque le bastaría un solo gol para seguir en competición. Su segundo tiempo fue para borrarlo. Tampoco salió airoso el Sevilla, al que su presidente pretende convertir en el genuino representante español, por la bandera nacional que le ha colocado en el uniforme, ya que cayó en Nervión frente al Oporto. Se defendió el Villarreal en Nápoles y el empate a cero le da oportunidad para clasificarse en El Madrigal. Fue mal balance.
Posdata. Mourinho ha metido en el mismo saco de Valdano a Granero, León y Canales.