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Gallardón: «El PSOE debe adelantar las elecciones tras el 22-M»

«Un resultado rotundo y contundente les obligaría a anteponer los intereses de España a los de su formación política»

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-Hace unos meses, dijo que la prioridad era garantizar que ETA no estuviera en las elecciones ni con Batasuna ni con ningún otro nombre. ¿Qué ha ocurrido para que Bildu se cuele en la campaña?
-Lo que ha pasado es que el Tribunal Constitucional ha rectificado al Tribunal Supremo. Es una decisión que no se ajusta a nuestro ordenamiento jurídico porque lo que se ha hecho es una valoración nueva de la prueba y la Ley Orgánica del TC no prevé este mecanismo. La ley está bien pensada y redactada. Es una sentencia que respeto y acato pero con la que discrepo.

-¿Ha pesado entonces algún otro criterio más allá del jurídico?
-Yo no sé cuáles son las razones por las que los miembros del TC han conformado su voto. Ésa es una pregunta que sólo pueden contestar ellos.

-Una vez aprobadas las listas de Bildu, el Gobierno ha tenido una segunda oportunidad para interponer un recurso y no lo ha hecho...
-Al margen de los motivos de otras instituciones u otras personas, quien ha tomado la decisión ha sido el TC y por tanto ellos son los responsables.

-¿Cuál va a ser ahora la actitud del PP? ¿Van a hacer algo?
-Vamos a estar atentos y apelar al cumplimiento de la Ley. El TC ha entendido que no existía prueba suficiente de la vinculación de Bildu con ETA, pero esto deja la puerta abierta a que si en cualquier momento se acredita la relación, Bildu sería automáticamente una organización ilegal.

-Las encuestas apuntan a que Bildu sería el segundo partido más votado en las urnas.
-Más que la distribución de escaños y concejales, a mí lo que me preocupa es que ETA entre en las instituciones por lo que supone de captación de información.

-¿Cree válida la tesis de que oponerse a su legalización es darles alas para que los voten más?
-Hay cosas que por su gravedad están muy por encima de los resultados electorales.

-¿Cuál fue su impresión al ver al etarra Errandonea salir de la cárcel y mostrar una pancarta de apoyo a Bildu?
-La confirmación de lo que siempre pensé, y es que ETA y Bildu son una misma cosa.

-¿Es un paso atrás?
-Y muy grave.

-Además de Madrid, está haciendo campaña por otras muchas ciudades españolas. ¿Cuál es el pulso del 22-M?
-Creo que en estos momentos además del discurso de cada ciudad y región, hay un discurso nacional compartido, que clama por un cambio político del Gobierno de España. Y el intento que ha hecho el PSOE de que no hablemos de aquello que preocupa a los españoles, del empleo y de la situación económica, es sencillamente absurdo. Creo que hay un sentimiento nacional de toda España de que el 22 de mayo es la oportunidad para forzar al Gobierno socialista a que termine con esta situación agónica. Que no anteponga los intereses del PSOE a los de los españoles y que convoque elecciones generales inmediatamente.

-Entonces, los resultados de estas elecciones son decisivos porque podrían cambiar el gobierno de España.
-Ojalá, lo deseo porque es lo que necesita España en estos momentos. Al PSOE le interesa más que las elecciones sean en marzo del año que viene, aunque eso signifique seguir en esta situación, en la que cuando toda Europa inicia un proceso de recuperación, nosotros nos quedamos estancados. Un resultado electoral rotundo y contundente obligaría al PSOE a anteponer los intereses de España y por lo tanto a convocar elecciones. Es lo que necesitamos.

-¿Es la recuperación económica lo que está en juego?
-El problema de España ahora es que no genera confianza y no se va a recuperar hasta que tengamos un gobierno con un plazo de cuatro años por delante que diga cuáles son las políticas económicas que va a adoptar. Si algo ha caracterizado al Gobierno de Zapatero han sido sus permanentes cambios, muchos contradictorios. Mientras no haya un gobierno nuevo con una legislatura por delante es imposible que recuperemos la confianza. No podemos permitirnos el lujo de esperar hasta abril marcando un diferencial con la recuperación de países como Francia, Reino Unido o Alemania.

-El FMI ha arrojado un jarro de agua fría esta semana sobre las expectativas españolas de recuperación. ¿No han servido las reformas del último año?
-Primero, son insuficientes y segundo, quien las está gestionando no tiene credibilidad. Aunque alguna de las reformas responda a las medidas que necesitábamos, el problema es que gestionadas por un Gobierno de Zapatero que carece de credibilidad hacen imposibles los resultados que buscamos.

-Si el PP llega a gobernar España, no se encontrará una situación económica nada fácil. Será más complicado que en 1996.
-Sin duda, pero igual que hicimos entonces demostraremos que somos capaces de levantar la economía española. Si los españoles quieren que asuma las responsabilidades de Gobierno, las medidas las adoptará Rajoy, pero lo que puedo anticipar es que lo que anuncie a principios de legislatura lo hará durante cuatro años. Así se mandará un mensaje rotundo a los mercados y a la UE de que vamos a seguir la misma política económica.

-¿Cuáles son sus recetas económicas? Los socialistas auguran que ustedes recortarían prestaciones sociales…
-Quien ha intentado resolver la crisis recortando prestaciones sociales ha sido el PSOE. Son quienes han congelado las pensiones en España. Nosotros aplicaremos las mismas medidas que en el año 96, pero actualizadas: austeridad, rigor, inversión productiva y ayudas a los emprendedores.

-Pero podrían despertar impopularidad si toman medidas duras.
-La experiencia del año 2000 es que los ciudadanos valoraron la solvencia de las medidas adoptadas y entendieron que después trajeron un beneficio para la nación. Por tanto, no sólo respaldaron al Gobierno de Aznar sino que le dieron una mayoría absoluta.

-¿Es partidario de cambiar el sistema autonómico?
-Sólo para corregir las disfunciones que se han producido en estos últimos años. Para evitar la duplicidad de competencias entre administraciones y para lograr una definición clara de las mismas. La política exterior no la tienen que hacer las autonomías, sino el Estado y los ayuntamientos tenemos que tener claras las políticas encomendadas y asumir la gestión de las mismas.

-¿Qué le parece que el PSOE acuda a las urnas sin un líder?
-Un error de estrategia que incluso están intentando corregir a lo largo de la campaña. Se han dado cuenta de que el discurso de Rubalcaba y Chacón se interpreta más en clave interna de las primarias que en clave de liderazgo social y ésa es la razón por la que han vuelto a recurrir a un presidente emérito que ya tiene anunciada su retirada, que es Zapatero.

-Precisamente, el presidente del Gobierno ha estado en los últimos días de campaña más beligerante, apelando al enfrentamiento ideológico...
-La estrategia que sigue el PSOE es llevar el debate electoral lejos de las responsabilidades del Gobierno, de la gestión de la crisis. Lo que a ellos les gusta es una confrontación ideológica. Estoy convencido de que el recurso, que les ha podido funcionar en otras elecciones, no va a salir bien en éstas.

-¿Cree que se producirá el cambio de color político en Castilla- La Mancha y Extremadura?
- Es un cambio importante por los propios ciudadanos. Son dos comunidades donde de una forma excepcional en España, que comparten con Andalucía, ha habido un mismo partido en el gobierno desde que hay autonomías en España. No han tenido el efecto oxigenante que tiene la alternancia y el modelo socialista ha mostrado su agotamiento. Tengo una gran confianza en que ambas hagan una apuesta de futuro votando por el PP.

-Se ha enfrentado a Zapatero en esta legislatura porque no le ha permitido refinanciar la deuda de Madrid. ¿Había algún motivo económico o sólo político?
-No puede haber otro tipo de motivación que la política. Creo que la discriminación con la que Zapatero ha tratado a los ayuntamientos y sobre todo al de Madrid no tiene ningún tipo de justificación económica. Sólo provocar que nos viésemos forzados a aumentar la presión fiscal y de esa forma disimular el aumento de impuestos que ha hecho el Estado. Pero nosotros, por nuestra fortaleza económica, no recurrimos a elevar la presión fiscal.

-¿Dejaría la Alcaldía por una hipotética llamada de Rajoy para irse al Gobierno central?
-Esto lo dicen los socialistas porque ellos siempre se han ido. Yo no tengo la experiencia de terminar en mi vida una legislatura con el mismo rival con el que me enfrente en las elecciones. Se fue Leguina, luego Almeida, también se fueron Trinidad Jiménez y Miguel Sebastián. Y se fue el propio Jaime Lissavetzky. Me he quedado siempre donde me han elegido los ciudadanos.

-¿Le sigue motivando ser alcalde de Madrid?
-Lo que más del mundo.

-¿No hay ningún otro cargo que pudiera tentarle?
-Lo he dicho muchas veces, sin duda hay cargos mucho más importantes, ya que hay otros lugares con más poder político, pero no hay nada más fascinante que ser alcalde de tu ciudad.

-Parece que el PP vive un momento dulce, de aguas tranquilas. ¿Es conveniente un Congreso Nacional antes de las generales?
-No creo que sea determinante. Creo que el hecho de que hagamos un Congreso antes de las generales o que lo hagamos después no va a cambiar sustancialmente la vida interna del partido. Por lo tanto, estaremos a la decisión que tome el presidente nacional. Me parece que no es necesario, pero si se produjese tampoco sería un inconveniente.

-En estas elecciones hace tándem electoral con Aguirre, y los dos van de la mano de Rajoy. ¿Son buenas las relaciones?
-Siempre hemos tenido un trabajo muy intenso juntos. Ha habido diferencias, pero la verdad es que ahora no las tenemos.

Madrid o la respuesta a la crisis
No subirá los impuestos en Madrid y se ha comprometido a crear 150.000 empleos durante la próxima legislatura. Estas recetas económicas, explica Gallardón, no son un milagro, sino el fruto de la experiencia de lo ocurrido en la capital de España. «Cuando estalló la crisis el diferencial de paro entre Madrid y España era de dos puntos y hoy se ha elevado a siete y medio. Hemos sabido responder a la crisis».

-¿Alcanzará los 150.000 empleos que se ha comprometido a impulsar en Madrid?
-Sin duda, hemos hecho unas previsiones de crecimiento muy prudentes que están por debajo del propio Gobierno y lo hacemos con la experiencia de cómo hemos reaccionado nosotros ante la crisis. Hemos sabido responder y se ha demostrado ahora que las inversiones que hemos hecho en esta ciudad en los últimos ocho años han tenido el efecto de mantener en su puesto de trabajo a miles de madrileños. Si hubiesemos aplicado las políticas socialistas estarían hoy sin trabajar.

-Las grandes obras que ha acometido en Madrid, como la M-30 o Madrid Río, son entonces un resorte económico.
-Sí, tienen la capacidad de generar empleo. Detrás de cada una de las obras que hemos hecho lo que hay son puestos de trabajo. Detrás de las obras de la M-30 no está sólo el trabajo del que construye, sino que tiene una capacidad de atracción de inversión que nos permite responder a la crisis de una manera más eficaz que el resto de España. También los centros culturales, como Matadero o Cibeles, suponen un incremento de nuestra primera industria, de la que depende el 9 por ciento del PIB y que da trabajo a más de 225.000 madrileños, el turismo. 

-¿Cortará el tráfico en el centro para disminuir la contaminación?
-Lo restringiremos. En las zonas de bajas emisiones sí habrá una restricción. Lo queremos hacer de una forma flexible intentando que la movilidad, que es un factor de competitividad, no se vea muy castigada y lo queremos hacer de una forma variable. Podemos establecer tarifas para el SER en función de la contaminación: pagarán menos los que contaminan menos. Ya ocurre con los coches eléctricos, que aparcan gratis, y habrá tarifas distintas en función de los índices de contaminacióny de los días de la semana. Se informará a los ciudadanos que vienen de fuera de Madrid del nivel de dióxido de carbono y ese día se penalizará el aparcamiento en la ciudad. 

-Ha anunciado que reformará el Plan General de Ordenación Urbana para crear un nuevo Madrid. ¿Cómo será?
 -Madrid es una ciudad de liderazgo económico, pero hay que incrementar su escala humana. El objetivo es que el trabajo, el ocio, el deporte y las zonas residenciales no estén separadas. Para elaborar el nuevo plan participarán todos los agentes sociales, los vecinos y los colegios profesionales.

- ¿Podrá ejecutar la reforma del Prado-Recoletos en esta legislatura?
-Espero que sí, sólo estamos pendientes de que la Comunidad nos dé la autorización medioambiental, que está muy avanzada y espero recibirla pronto.