Cataluña

Más claro que alto por Josep Maria Rañé

La Razón
La RazónLa Razón

Tradicionalmente, se pide que se hable alto y claro. En Catalunya hoy lo que realmente resulta imprescindible es que se hable más claro que alto. Sobra ruido y hace falta profundidad en los argumentos. Se necesita más argumentación que descalificación. Más racionalidad que emotividad. Hace falta que las razones de la razón superen o atemperen las razones del corazón. Que la mente controle a las vísceras. Y, para eso, hace falta hablar más claro, que no hablar más alto.

Sólo si se explican las razones que hay detrás de cada posición será posible entender porque se defienden las otras. Sólo si se explican las consecuencias de cada una de las voluntades,será posible argumentar sin que se vea como un amenaza por parte del otro.
Esta es una condición necesaria, pero no suficiente, para resolver el conflicto que existe. Un conflicto cierto y real, que responden a una realidad objetiva que se ha visto agravada por la crisis económica.

El proceso gradual de asunción de más responsabilidad fiscal hasta que las comunidades contribuyentes netas, como Catalunya, Madrid o Baleares, sufraguen sus competencias propias con sus ingresos fiscales propios, se ha visto acelerado. El problema no es continuar siendo solidario con el resto de España, porque se será, sino que eso no signifique tener que recibir como una pseudosolidaridad aquello que uno mismo ha generado.

Por eso ahora lo que toca es que todos, aquí y allí, hablen más claro que alto, que se busque más unir más que romper, resolver los problemas más que no crear de nuevos. En definitiva, convencer y acordar más que vencer.