Hollywood

Tablada remonta en Baqueira

La ex de David Bisbal aprende snowboard junto a un nuevo amigo

Tablada remonta en Baqueira
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Eso del amor es una cosa incierta. Algo que puede conducirte a hacer cosas absurdas, impensables o ridículas, como aficionarte de repente al esquí cuando jamás te ha interesado la nieve y mucho menos eso del snowbard, que es ese deporte que queda tan bien en los anuncios y en los documentales de aventuras y animales salvajes. Pues este es el caso de Elena Tablada. La chica, después de separarse de David Bisbal, ha encontrado un buen compañero –es preferible usar esa palabra que sirve para todo– en Daniel Arigita que, por supuesto, no es un machaca de un gran almacén. Él es empresario, faltaría. Aquí nadie se separa para pasar unas vacaciones con un pelagatos. Eso sólo ocurre en Hollywood. Y dentro de los platós.

«Look» navideño
A los dos, a Tablada y a Arigita, dicen que les va muy bien y se muestran muy felices, mientras se deslizan por Baqueira Beret. Ella nunca había esquiado mucho. Con el cantante, su ex, sólo acudió una vez en Aspen, Colorado (la muchacha es así). Ahora no está en EE UU. Está en los Pirineos, pero ella no pierde el «glamour». Por lo que señalan algunos, lo primero que le ha preocupado de sus lecciones de esquí (tiene un monitor, claro) es su atuendo deportivo, el «look» de invierno. Todo el mundo sabe que eso es una cosa muy importante, sobre todo al principio, cuando se está aprendiendo a esquiar. Hay que saber caer con estilo. Nada de eso de ir rodando por ahí soltando al paso lo que sea, las gafas, el gorrito, el esquí, la bufanda... no sé. La diseñadora de joyas, porque ella de profesión es eso, ha escogido un conjunto discreto para pasar desapercibida ante los curiosos. Unos pantalones blancos y un chalequito marrón muy mono. Lo cierto es que ella no esquía. Le da al snowboard, sin que se comprenda ni haya explicado todavía esta motivación repentina. Quizá es por influencia de su acompañante, Arigita, que, como confirman algunos testimonios, también se lleva estupendamente con su hija, bautizada como «Ella» (la familia de Tablada, por lo visto, tiene la tradición de jugar con todas las posibles variantes de las letras del nombre «Elena», sin que se sepa si esto es una ocurrencia materna o una tradición familiar que se remonta en el tiempo hasta, por ejemplo, los abuelos o más allá. Es un punto confuso que uno confiesa que desconoce). Los dos se han dedicado estos días, también a ir de tiendas, de «shopping». Pero, por supuesto, han intentado pasar desapercibidos. Propósito que, como bien delatan las fotos, no han logrado. Tablada y Arigita tampoco están solos. Están con Naele, la hermana de Elena (observen el juego de letras de los dos nombres. Curioso, ¿verdad?) y su pareja. Los cuatro se lo están pasando estupendamente estas Navidades, dicen. (O se lo pasaban, porque ahora todos saben que están allí).


Y David Bisbal, pasando y de vacaciones
Asegura que no quiere saber nada. Y cuando dice nada, es nada. Vamos, que se le cambie el gesto de la cara cuando le preguntan por su «ex» (sólo hace falta verle en la tele). La familia, para él, es su hija, que es una manera educada de pasar de todo lo demás –por expresarlo de una forma educada–. Él, que volverá a los escenarios el próximo día 10, en Córdoba, intenta alejarse del ruido mediático. Pero a pesar de los deseos del cantante, los medios ya le han hecho polvo. O sea, que le han contado todo lo de su «ex». Y, si ha conseguido zafarse, más vale que no encienda la tele o que no salga a la calle, porque lo va a tener duro.