Cataluña

Oda republicana de las instituciones

Parafraseando a Eduardo Benot, el alcade de Barcelona, Jordi Hereu, debió pensar ayer que Barcelona será republicana o no será. Hereu asistió a las once de la mañana a la retirada de la estatua de la Victoria de Frederic Marés, en el obelisco situado en la plaza Juan Carlos I, en la confluencia del paseo de Gràcia con la avenida de Diagonal.

La retirada de la estatua de Frederic Marés se llevó a cabo en unos quince minutos
La retirada de la estatua de Frederic Marés se llevó a cabo en unos quince minutoslarazon

En apenas 15 minutos, los operarios del Ayuntamiento lograron retirar la gran pieza de bronce del emplezamiento en el que ha estado desde 1940, cuando fue colocada por las autoridades franquistas.

El acto se convirtió en una fiesta reivindicativa de la Segunda República. Unas 200 personas asistieron acompañadas de algunas banderas republicanas y «esteladas». Al grito de «¡viva la República!» aplaudieron la actuación de retirada de la pieza y alguno de ellos se acercó a felicitar a Hereu y a Ricard Gomà, presidente del grupo de ICV en el Ayuntamiento y segundo teniente de alcalde. Entre los asistentes estaba Sergi Centelles, uno de los hijos del fotógrafo Agustí Centelles.

«Interés cultural»

Hereu aseguró que la supresión de la obra de Marés «es un acto de normalización democrática. Cumplimos la letra de la Ley de Memoria Histórica de la que Barcelona ha sido pionera. Esta obra forma parte de un monumento que recuerda aquellos hechos como una victoria cuando se trata de una derrota. La sacamos del espacio público porque no tenemos nada que recordar de una gran derrota». No obstante, Hereu tuvo que admitir que la Victoria de Marés «tiene interés cultural», motivo por el que pasará a formar parte de las colecciones del futuro Museo de Historia de Barcelona (Muhba), aunque este centro no abrirá sus puertas en Poblenou hasta el próximo año. El futuro más inmediato de la pieza es un almacén municipal, donde será restaurada tras largos años al aire libre.

Para el alcalde, el obelisco se quedará ahora tal y como está, «recordando momentos históricos que hemos vivido en libertad». Tal vez por eso, desde ayer el conjunto recuerda al presidente de la Primera República, Francesc Pi i Margall, y en su base a Juan Carlos I al incluir el escudo del Rey. Hereu no quiso ni oir hablar de la instalación en el conjunto de una réplica de la otra Victoria, la de la República, realizada por Viladomat, y que estuvo en este emplazamiento hasta que fue retirada por los franquistas. «Está muy bien donde está ahora (en la plaza Llucmajor) porque está en un distrito que es luchador», apuntó en referencia a Nou Barris.

Una hora antes de darse este baño de masas republicano, Hereu asistió al rodaje en el edificio del Ayuntamiento, en la plaza Sant Jaume, del telefilme «14 de abril. Macià contra Companys». El director Manuel Huerga rodó ayer la escena principal de esta cinta producida por Toni Soler pata TV3, que recrea el momento en el que se proclamó la República.

Como consecuencia, en el balcón del Consistorio volvió a ondear la bandera tricolor mientras 500 figurantes voluntarios aplaudían el momento. El actor Pere Ponce, que interpreta a Companys, subió al balcón y arengó a los extras congregados en la plaza, que portaban banderas republicanas e iban ataviados con ropas propias de los años 30. Hereu saludó a los actores, entre ellos los protagonistas, Pere Ponce y Fermí Reixach, que interpreta a Macià. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, también recibió a los actores en el Palau apenas 24 horas antes de reunirse con el Rey.