Internacional

Nueva jornada sangrienta en la franja de Gaza

La Yihad Islámica retoma el lanzamiento de misiles. Aumentan a 24 las víctimas palestinas en Gaza

Aunque en la madrugada se registraron unas seis horas de calma que hacían presagiar que podría haber surtido efecto la mediación egipcia para frenar la escalada de tensión, la Yihad Islámica retomó los lanzamientos de misiles hacia territorio israelí ayer a partir de las seis de la mañana, mayoritariamente de rango corto y medio, dirigidos en su mayoría a las comunidades israelíes fronterizas con la Franja de Gaza.

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Tras el inicio de la espiral violenta entre la milicia islamista palestina y el Ejército israelí, originada tras el asesinato selectivo del comandante de las Brigadas Al-Quds Baha Abu al-Ata, ya han muerto en la franja palestina 24 personas, entre ellas tres niños, según informó el Ministerio de Sanidad controlado por Hamás. Según diversas fuentes, entre 12 y 13 de las víctimas eran integrantes de la Yihad Islámica que estaban preparando salvas de misiles hacia territorio israelí. Además, se estima que unas 69 personas resultaron heridas por los bombardeos israelíes.

La mayoría (90%) de los cerca de 360 proyectiles lanzados por el grupo palestino financiado y armado por Irán fueron interceptados por el sistema antimisiles “Cúpula de Hierro” o cayeron en terreno abierto, pero algunos impactaron en viviendas, como la de una anciana en la ciudad de Ashkelon, herida tras recibir el impacto de la metralla. Los misiles no alcanzaron Tel Aviv ni la zona metropolitana, pero sí mantuvieron a miles de residentes de las áreas adyacentes a Gaza encerradas en los refugios, con la consecuente cancelación de jornadas laborales y escolares. En total, 23 personas fueron heridas de levedad, y otras 23 necesitaron tratamiento por ataques de ansiedad por el estruendo de los impactos y las alarmas antiaéreas.

Hamás, al cargo de una Franja de Gaza con una economía destruida y una dramática situación humanitaria, evitó hasta el cierre de esta edición unirse a las hostilidades. El Ejército israelí y los altos mandos políticos, que en las últimas confrontaciones han responsabilizado a la formación islamista de toda violencia procedente del enclave palestino, han procurado en esta ocasión evitar golpear posiciones militares de Hamás.

A pesar de ejercer el cargo en funciones, el primer ministro israelí hizo una dura comparecencia ayer en el Parlamento: “Están entendiendo que continuaremos golpeándoles sin piedad. Estamos decididos a luchar y protegernos. Si creyeron que los misiles nos debilitarían, se equivocaban”, exclamó, mientras acusaba a parlamentarios árabes de “apoyar a los terroristas de Gaza”.

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Musab al-Breim, portavoz de la Yihad Islámica, afirmó durante la tarde que todavía no era “apropiado” hablar de un posible alto al fuego: “Cuando terminemos con nuestra respuesta, será posible hablar con una posible calma”.

El general retirado del Ejército israelí Giora Eiland comentó en una conferencia con corresponsales extranjeros que en “Gaza, un estado de facto con fronteras y Ejército, la tensión entre la Yihad Islámica y Hamás ha ido en aumento. La milicia apoyada por Teherán ha sido responsable de los últimos lanzamientos e ignora los acuerdos entre Israel y Hamás”. Y ante el bloqueo político en el estado judío, Eiland agregó que “irónicamente, la Yihad podría contribuir a la conformación de un gobierno de unidad entre Netanyahu y el ex jefe del Ejército Benny Gantz”.

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