Bolivia critica a Sánchez por «sus complejos de James Bond»

El Gobierno boliviano acusa a España de violar su soberanía y exige la salida del país de los cuatro GEOS que participaron en el incidente en la residencia de la embajadora mexicana

Manifestantes protestan frente a la urbanización La Rinconada en La Paz, donde se encuentra la residencia del la embajadora mexicana en Bolivia/REUTERS
Manifestantes protestan frente a la urbanización La Rinconada en La Paz, donde se encuentra la residencia del la embajadora mexicana en Bolivia/REUTERSDAVID MERCADOREUTERS

Desde la nacionalización en 2006 de Repsol YPF en Bolivia, cuando el Gobierno del entonces presidente Evo Morales envío al Ejercito para expulsar a los directivos españoles, que tuvieron que huir en helicóptero, no se habían vivido momentos de tensión tan altos entre el país andino y España. La grieta ideológica que separa ambas naciones crece tras el extraño incidente del viernes en la embajada mexicana en La Paz, después de que Karen Longaric, ministra de Exteriores de Bolivia, denunciara que funcionarios españoles intentaran acceder a la residencia de la embajadora mexicana, María Teresa Mercado, acompañados de «encapuchados» y «presumiblemente armados».

Por su parte, el ministro del Interior, Arturo Murillo, anunció que pedirá a la presidenta interina, Jeanine Añez y a la ministra de Exteriores, que la delegación diplomática de España abandone Bolivia. «Yo personalmente voy a pedir a la presidenta y a la canciller que pida que estas personas se vayan del país, no es correcto que vengan a hacer lo que quieran. Hace muchísimos años que hemos dejado de ser una colonia española», manifestó. «Que se vayan del país; no es correcto que vengan a hacer lo que quieran», aseguró.

El Gobierno interino boliviano acusó directamente a España de estar buscando la salida de los ex funcionarios que residen en la casa de la embajadora mexicana. De hecho, fueron informes de inteligencia los que avisaron el viernes por la tarde de la presencia de hombres «presuntamente armados» y con pasamontañas en la comitiva española que trataba de entrar en la residencia.

Un extraño incidente

Álvaro Fernández, cónsul de España en Bolivia, y Cristina Borreguero, encargada de Negocios, visitaban a la embajadora mexicana en su residencia en la urbanización La Rinconada, ubicada en el sur de La Paz, cuando agentes de la Policía boliviana impidieron el paso a dos vehículos de la Embajada española. Según las autoridades locales, lo hicieron porque en los vehículos viajaban cuatro hombres «encapuchados». Se trataba de los escoltas de la embajada, pertenecientes al Grupo Especial de Operaciones (GEO) del Cuerpo Nacional de Policía. Tras unos instantes de tensión, estos tuvieron que retirarse. En el video difundido puede verse cómo varias personas golpean el auto de la diplomacia española, e insultan a los conductores. Solo en ese momento, los agentes españoles salen del automóvil con pasamontañas.

Según los habitantes del lugar, este equipo supuestamente buscaba «extraer» al ex ministro de Justicia Juan Ramón Quintana. Esa alerta fue corroborada por vecinos de la Urbanización. Al final fue el propio Ministerio de Exteriores español el que dio confirmación de los hechos, alegando en un comunicado que la visita de Cristina Borreguero a la embajadora mexicana era «de cortesía» y que, en ningún caso, trataban de «facilitar la salida de las personas que se encuentran asiladas en las dependencias».

Sin embargo, el ex presidente andino y ahora delegado del Gobierno interino para la Comunidad Internacional, Jorge Quiroga, criticó el «neocolonialismo criminal» de España y tildó a los geos españoles de agentes «con complejos de James Bond y delirios coloniales de Pizarro». Quiroga destacó que los bolivianos quedaron «perplejos» al ver el operativo con cuatro efectivos encapuchados y armados de España en «violación de la soberanía de Bolivia» y cree que México y España querían proteger a «delincuentes» que «cometieron fraude electoral» en Bolivia, en referencia a los antiguos altos cargos de Evo Morales asilados en la Embajada.

El ex presidente boliviano apunta directamente a Pedro Sánchez. «Están muertos de miedo» por la información que posean Quintana y el resto de ministros ahí refugiados, del «robo a nuestro pueblo» por Morales para darle fondos a Podemos. Quiroga se refiere a la información difundida por diversos medios locales sobre la presunta vinculación económica de Podemos con el Gobierno de Morales. Bajo su mandato, el país andino habría traspasado cinco millones de euros al partido izquierdista español.

En cualquier caso, no hay pruebas de tales transacciones y desde Podemos, se muestra tranquilidad y se rechaza dicha información. No es la primera vez que el grupo español es acusado de recibir fondos de países extranjeros como Irán o Venezuela.