Triple empate en las elecciones de Irlanda, según los sondeos a pie de urna

El Sinn Féin confirmaría su subida e igualaría al Fianna Fáil y al Fine Gael con 22 por ciento de apoyo cada uno, solo separados por décimas

General elections in Ireland
Un irlandés en el momento de votarGERARD MCCARTHYEFE

Así como lo oyen. Las elecciones generales de Irlanda han dejado un triple empate en cabeza, según un sondeo a pie de urna publicado este sábado al cerrarse los puntos de votación. Los partidos de centroderecha Fine Gael y Fianna Fáil y los nacionalistas del Sinn Fein habrían logrado un 22% de los votos cada uno, lo que supone un resultado histórico para un país acostumbrado al bipartidismo. De todas formas, habrá que esperar al recuento oficial que se producirá este domingo.

Lo que queda claro es que la sorpresa –o no tanta, para los que hayan visto las encuestas previas- la ha dado el Sinn Fain, partido nacionalista que fuera el brazo político del IRA, y que ha prometido un referéndum en 2025 sobre la reunificación de la isla. Sin embargo, parece complicado que los nacionalistas republicanos puedan entrar en el Gobierno, ya que el Fine Gael y el Fianna Fáil se han negado en rotundo a llegar a acuerdos con ellos.

Si se confirman los resultados del sondeo, que dice tener un margen de error del 1,3%, la formación de Gobierno recaerá claramente en el papel que puedan jugar el resto de partidos. Ahí es donde entran los Verdes, que contarían con el 8% del apoyo o los Laboristas, con el 4,6%.

Otra de las claras conclusiones es que el Fine Gael del Primer Ministro, Leo Varadkar, habría sufrido una fuerte caída y vería complicado reeditar su Gobierno. Varadkar, que en 2017 se convirtió en el “Taoiseach” (Primer Ministro en gaélico moderno) más joven con 38 años, y el primero abiertamente homosexual, gobernaba hasta ahora gracias al apoyo de parlamentarios independientes y la abstención ocasional de miembros del principal partido de la oposición, el Fianna Fáil.

Este último, liderado por Micheál Martin, podría volver al poder tras casi diez años, si consigue obtener el apoyo de las fuerzas de la izquierda. Se especula con que podría formar una coalición con los Verdes y los Laboristas. Pero para eso hay que esperar a conocer los resultados definitivos.

La jornada electoral de este sábado fue histórica no solo por el que parece será el resultado, sino también por el día de la semana elegido para celebrar la votación. Es la primera vez desde 1918 que se convocan un sábado, mientras que normalmente se celebran los jueves o viernes. La elección del día parece que ha vuelto a animar al Sinn Fein, ya que aquel sábado de 1918 fue el partido más votado.

Lo que también parece que favoreció la elección de este día es a la participación, ya que en algunas circunscripciones del país se llegaron a alcanzar cifras del 70%. Poco importó la llegada de la tormenta Ciara, que dejó importantes lluvias por la tarde, ni el encuentro de rugby entre Irlanda y Gales que seguro mantuvo a muchos irlandeses pegados al televisor.

El hasta ahora “Taoiseach” Leo Varadkar, se lanzó a convocar elecciones con el objetivo de dar estabilidad al Gobierno apoyándose en su papel en las negociaciones del Brexit y su imagen a nivel internacional. Sin embargo, el Brexit y el cambio climático, que partían como temas principales de campaña, se acabaran viendo eclipsados por la sanidad y la vivienda. Precisamente estos dos temas, sobre todo el de la vivienda, son los que ha aprovechado el Sinn Fein para captar el voto joven y arrebatárselo al Partido Laborista.

De todas formas habrá que esperar a ver el resultado final, debido al complejo sistema de votación de Irlanda –en Europa solamente Malta tiene el mismo- en el que los irlandeses numeran a todos los candidatos por orden de preferencia. Con esto se busca la representación más proporcional posible, pero también penaliza a los candidatos más “odiados”, algo que perjudica en este caso a los nacionalistas.