Turquía derriba un caza sirio en Idlib y calienta la reunión con Putin

Erdogan a los líderes de la UE tras abrir la veda a los refugiados: “Ya no queremos vuestro dinero”

A still image shows a Syrian army soldiers firing a weapon as they advance on the town of Kfar Nabl
Imagen tomada de un vídeo en el que se ven a las fuerzas sirias en combate en el norte del país árabeREUTERS TVReuters

Por otro día más, miles de migrantes se agolpan en el paso fronterizo de Pazarkule. Por otro día más, decenas de taxis compartidos llenos de refugiados recorren los 25 kilómetros que separan Edirne de la frontera griega. El goteo continúa desde el viernes, tras abrir de nuevo “la veda” a los refugiados para cruzar a Europa.

Con esta medida, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan ha dado por muerto el acuerdo con la Unión Europa para paliar la crisis de los refugiados.

Con su habitual bravuconería el mandatario turco ha rechazado hoy la propuesta de la UE de enviar 1.000 millones de euros para frenar la entrada de migrantes ilegales a Europa. “Nadie tiene derecho y autoridad a jugar con el honor de Turquía”, ha advertido Erdogan en rueda de prensa conjunta con el primer ministro búlgaro, Boiko Borísov.

Dirigiéndose a Europa, el mandatario turco ha insistido en que: “Estamos discutiendo ahora, nos dicen le enviaremos 1.000 millones de euros. ¿A quién engañan? Ya no queremos este dinero”.

“Turquía ha cumplido sus responsabilidades en cuanto a los refugiados sirios. Pero la UE no ha cumplido la declaración del 18 de marzo (2016) y sigue aplicando una doble vara de medir", ha criticado Erdogan.

El país euroasiático, que acoge más de 3,5 millones de refugiados sirios, y la UE pactaron en 2016 que el país eurasiático mantenía en su territorio a la mayor parte de inmigrantes, sobre todo de la guerra siria, a cambio del pago de unos 6.000 millones de euros.

Según el mandatario turco, más de “un millón y medio de refugiados sirios” han llegado en las últimas semanas a sus fronteras debido a la presente ofensiva del régimen de Bashar al Asad en Idlib. Erdogan, que siente que su país está desbordado por el gran número de refugiados que acoge, ha criticado a la UE por incumplir sus compromisos en materia de acogida de refugiados.

La ofensiva de Idlib se ha convertido en un escollo en las relaciones entre Turquía y Rusia, ambos garantes del acuerdo de Sochi para el establecimiento de zonas de desescalada en el norte de Siria. Ankara, que ha perdido más de medio centenar de soldados en este ultimo mes en Idlib, exige a Moscú, socio en la guerra del régimen de Damasco, que detenga el avance de las tropas sirias y su ofensiva en esta provincia donde están destacados cientos de soldados turcos.

Sobre el terreno, militares turcos han derribado hoy un avión de las Fuerzas Armadas sirias en Idlib.

Desde Damasco, la agencia gubernamental SANA informó de que el avión participaba en una operación contra organizaciones terroristas en la zona. Turquía respondió que el caza sirio Aero L-39 Albatros fue derribado en el marco de la ofensiva militar “Escudo de Primavera” tras la muerte de 33 soldados turcos el 27 de febrero y que tiene como objetivo hacer retroceder a las fuerzas militares de Damasco.

Respecto a esta ofensiva, el mandatario turco ha advertido que las bajas de soldados y las pérdidas de equipamiento militar sufridas por las fuerzas gubernamentales "son solo el comienzo".

Según Ankara, a raíz de los bombardeos de sus fuerzas, que cuentan con el apoyo de los rebeldes, el Ejército sirio habría perdido 2.557 combatientes, junto a 135 tanques, así como decenas de cañones, numerosos sistemas lanzamisiles y armas antiaéreas montadas sobre camionetas.

Erdogan reiteró que las fuerzas del Gobierno sirio deben retirarse a las ubicaciones indicadas por Ankara. "Si no se repliegan tan pronto como sea posible hasta las líneas que Turquía ha determinado, no quedará ni una cabeza sobre sus hombros".

Este mismo jueves, por primera vez desde que comenzó la crisis en Idlib, el presidente turco se reunirá con su homólogo ruso Vladimir Putin para abordar la situación en el norte de Siria. Esta cumbre bilateral será clave para poder alcanzar un alto el fuego en Idlib y también para mitigar la crisis de refugiados en Grecia.