Pekín destruyó muestras de Covid-19 al comienzo de la pandemia

Las autoridades chinas dicen que los hicieron por “seguridad biológica del laboratorio y para prevenir desastres secundarios causados por patógenos no identificados"

Sanitarios hacen pruebas a ciudadanos chinos en una fábrica de Wuhan
Sanitarios hacen pruebas a ciudadanos chinos en una fábrica de WuhanAP

Si ya de por sí existe cierta desconfianza hacia China por parte de muchos países que consideran que no hizo pública a tiempo la epidemia de Covid-19 y dudan de sus cifras oficiales de casos y fallecidos, el reconocimiento del gigante asiático ahora de que destruyó muestras del patógeno al comienzo del brote ha echado más leña al fuego.

Pekín asegura que ordenó hacerlo en los laboratorios no autorizados por “seguridad biológica del laboratorio y para prevenir desastres secundarios causados por patógenos no identificados", y no para encubrir u ocultar las muestras a otros países.

El supervisor de la Comisión Nacional de Salud, Liu Dengfeng, afirmó el pasado viernes que la destrucción se ajustaba totalmente a las leyes chinas, que estipulan que los laboratorios que no cumplen con los requisitos necesarios están obligados a destruir las muestras que posean. “Con base a una investigación exhaustiva y la opinión de expertos, decidimos manejar temporalmente el patógeno causante de la neumonía como Clase II, altamente patógena, e impusimos requisitos de bioseguridad en la recolección de muestras, el transporte y las actividades experimentales, así como destruir las muestras", aseguró.

Sin embargo, más allá de un acto de transparencia, sus explicaciones son para muchos una respuesta a las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que había asegurado en numerosas ocasiones que el gigante asiático se negó a proporcionar muestras del virus tomadas de pacientes cuando comenzó el contagio allí a finales del año pasado porque las autoridades chinas las habían destruido. Unos comentarios que “fueron sacados de contexto y pretendían confundir”, según Liu, ya que cuando se notificó por primera vez una enfermedad similar a la neumonía en Wuhan, “institutos profesionales a nivel nacional” se pusieron en marcha para identificar el patógeno que la causaba.

Las tensiones entre Pekín y Washington crecen a medida que intercambian acusaciones sobre el origen del virus. Si EEUU culpa a un laboratorio chino de haberlo propagado, China acusa a los norteamericanos de haberlo llevado hasta Wuhan en octubre cuando tuvieron lugar allí los Juegos Militares mundiales. Precisamente, la comisión de salud también rechazó las afirmaciones de los funcionarios estadounidenses de que China había denegado una solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visitar el Instituto de Virología de Wuhan, desde el que los americanos creen que el virus fue diseñado o “se escapó”. Según explicaron, la OMS no solicitó visitar dicho centro en ningunos de los dos viajes a Wuhan, en enero y febrero.

En medio de las crecientes críticas a la responsabilidad china en el origen y la propagación del virus y la presión internacional para permitir una investigación sobre su manejo de la pandemia, el presidente Xi Jinping, indicó este lunes que permitirá una “revisión integral” de su respuesta al brote una vez que el virus esté controlado, si está liderada por la OMS y se lleva a cabo de manera imparcial y con criterios científicos.

El mandatario insistió en que su país ha mantenido en todo momento “una actitud abierta, transparente y responsable” y ha compartido “sin reservas” con la comunidad internacional la información científica y médica recabada sobre el virus. Unas declaraciones que iban en la línea de las de Liu, que señaló que China estaba abierta a compartir muestras de Sars-CoV-2 “de manera ordenada en el marco de la Organización Mundial de la Salud” con el fin de “fortalecer aún más la cooperación internacional y la investigación científica”.