México ya es el quinto país con más muertos por coronavirus

Con más de 30.000 fallecidos oficiales, los expertos alertan de que la mortalidad real podría ser el doble

Una familia lleva agua bendita y flores a la tumba Luz María González, a las afueras de Ciudad de México
Una familia lleva agua bendita y flores a la tumba Luz María González, a las afueras de Ciudad de MéxicoRebecca BlackwellAP

México ya es el quinto país del mundo con más muertes por covid-19 desde que el sábado superase a Francia al alcanzar los 30.366 fallecidos. A lo largo de esta semana también rebasó a España, afianzando la tendencia que sitúa a los países americanos como los más afectados del planeta. Estados Unidos y Brasil ocupan los dos primeros puestos del ránking tanto en casos totales como en fallecidos y el ritmo de contagios en el continente no se detiene.

En México la expansión del virus sigue en punto álgido y el sábado sumó 523 fallecidos diarios y 6.914 casos nuevos, que suman 252.156 infectados totales. Si no logra frenar pronto este ritmo, en pocas semanas podría superar los números de Italia, que durante mucho tiempo fue el principal foco rojo del virus. Las cifras son muy preocupantes y además son incompletas, según reconocen las propias autoridades que abiertamente dicen que los afectados reales podrían duplicar o triplicar los registrados.

El subsecretario de Salud Hugo López Gatell, principal autoridad nacional en la gestión del coronavirus, afirmó esta semana que los muertos en la capital del país se han triplicado durante los meses de la pandemia. Gatell adelantó a «The Washington Post» que el informe que están preparando las autoridades de Ciudad de México sobre la mortalidad en este periodo verá la luz próximamente y aportará cifras concretas que llenarán ese gran espacio gris de las muertes extrahospitalarias o que no han quedado en la contabilidad oficial por falta de pruebas. «La estadística, que aún estamos refinando, es de alrededor de tres veces más».

También ayer, el diario «Milenio publicó que las muertes en todo el país desde que se inició la pandemia son el doble de las que informa el Gobierno, en base a una lista de fallecidos del Registro Civil obtenida por el medio. Al ser preguntado sobre el asunto, Gatell no lo desmintió. «Estamos conscientes de que la cuenta muy lamentable de defunciones no representa la totalidad, lo hemos dicho una y otra vez. Por eso me llaman la atención esas noticias que lo presentan como que descubrieron algo», dijo.

La batalla de cifras se libra mientras el país está inmerso en el proceso de reapertura, que se ha acelerado desde los últimos días de junio. Según el sistema de semáforo que se ha implantado, todavía 15 estados permanecen en rojo, nivel máximo de alerta y solo actividades esenciales permitidas, mientras que 17 entidades, incluida la capital, han avanzado al naranja, que contempla la apertura limitada de restaurantes, hoteles, mercados y peluquerías.

La Ciudad de México y sus alrededores, la zona más afectada del país, va tomando de nuevo un ritmo que nunca perdió del todo. Todavía permanecen cerrados bares, gimnasios, cines, teatros y museos, aunque en general, el cierre y el aislamiento han sido siempre parciales debido a la condición de la población, casi un 60% de economía sumergida y la mitad de los 130 millones de habitantes en pobreza.

La necesidad de la gente de recuperar sus actividades es apremiante y suele ser más fuerte que el miedo a la enfermedad. Esto quedó patente en la reapertura del Centro Histórico de la capital, una zona abarrotada de comercios populares que permaneció cerrada más de dos meses y reabrió con el paso al naranja. La alcaldesa Claudia Sheinbaum tuvo que dar marcha atrás y volver a cerrar la zona durante el fin de semana, debido a la afluencia desbordada. Aun así, muchos negocios siguieron trabajando y atendiendo clientes a escondidas. Las previsiones económicas auguran una caída del PIB para este año que podría superar el 10%.

Polémico primer viaje de AMLO
El presidente de México Andrés Manuel López Obrador saldrá por primera vez del país después de casi dos años en el poder para reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca. La visita a su homólogo estadounidense programada para el 8 y 9 de julio no ha podido crear más polémica por lo que muchos ven como un empujón electoral al hombre que más ha ofendido a México.
López Obrador insiste en que la visita es pertinente para celebrar la entrada en vigor del nuevo Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TMEC) que empezó a funcionar el 1 de julio. Sin embargo, el primer ministro canadiense Justin Trudeau se ha mostrado reticente y, salvo sorpresa de última hora, no asistirá. Esto deja el encuentro en un cara a cara entre Trump y AMLO, quienes sorprendentemente han mantenido una buena relación, abonada por las concesiones mexicanas, principalmente en el tema migratorio, que han conseguido lo que parecía imposible, que cada vez que el republicano cita a AMLO lo acompañe de un elogio. Los más críticos argumentan que AMLO será utilizado para movilizar el voto latino a favor de Trump en la elección de noviembre, una vez que la construcción del muro fronterizo ha perdido protagonismo en su discurso y ha cambiado de enemigo: de los migrantes hispanos a China, país al que culpa de la expansión del coronavirus y con quien mantiene una guerra comercial.