Una testigo sitúa a Madeleine McCann a 65 kilómetros de donde desapareció

Afirma que está viva, que tiene la misma marca en el ojo y que vive con una familia alemana

¿Es posible que después de 13 años y todo el ruido mediático Madeleine McCann viva en Portugal con una familia alemana? La Policía Judicial portuguesa trabaja en la pista aportada por una maestra jubilada, que declaró afirmó que la niña británica vive con una familia alemana en El Algarve a 65 kilómetros del lugar de su desaparición. Esta testigo sostiene que vio a Madeleine en el aparcamiento de un supermercado en Galé, que tenía la misma mancha distintiva en el ojo que la menor británica en su ojo derecho y que hablaba en alemán. ‘Sus ojos no eran realmente azules, más bien verdes. Tenía los ojos claros. La marca en su ojo derecho era claramente visible. Estoy segura de lo que vi”, añadió.

Este avistamiento se produjo en 2017, pero cuando comenzó a contar lo que había visto afirma que todo el mundo le dijo que se callara porque lo que decía no tenía ningún sentido. Nadie la creía y decidió mantenerse en silencio. Pero cuando hace aproximadamente un mes vio a al alemán Christian Brueckner en las noticias y decían que era el principal sospechoso y que estuvo involucrado en el robo de una casa a 200 metros del supermercado en el que le pareció ver a Madeleine, se puso en contacto con la Policía Judicial para contarle lo ocurrido.

Así lo desveló anoche en el programa “CrimeWatch”, del canal portugués RPT. En una entrevista, en la que prefirió no ser identificada y en el que distorsionaron su imagen, esta maestra jubilada dijo que podía ser descabellado lo que dice, pero que podría ser una posibilidad. La mujer relató acudió al supermercado Apolonia de Galé a realizar la compra y que allí vio a dos adolescentes. Una de ellas le llamó poderosamente la atención por la marca que tenía en el ojo. Afirmó que está segura de lo que vio porque ella la miró directamente a la cara y pudo observar claramente la marca negra en su ojo derecho. También indicó que no cayó en ese momento que la joven podría ser Madeleine. Cuando se dio cuenta fue bastante después y la gente de su entorno le quitó la idea de la cabeza y no acudió a las autoridades. Recuerda que los hechos se produjeron hace tres o cuatro años y que las dos chicas estaban solas hablando en alemán, y que no pudo saber si estaban acompañadas. También explicó que en el aparcamiento del supermercado era habitual ver aparcadas muchas furgonetas pero que no puede recordar su vio allí alguna vez la de Christian Brueckner.

Afirmaciones de este tipo se han producido muchas durante estos años. La cadena de televisión indicó que la testigo se presentó contando su historia y pareció creíble, por lo que decidieron darle cabida en el programa: “Esta mujer se presentó y dijo que vio a Madeleine hace varios años, que la reconoció por la mancha distintiva en su ojo. Estaba segura de que era Maddie, de unos 14-15 años. Parecía muy creíble lo que decía y decidimos grabarla. Ella sostiene que Madeleine está siendo criada en la comunidad sin que nadie lo sepa y que la Policía Judicial ahora está investigando sus reclamos”.

Sin embargo, los investigadores no han dado demasiada credibilidad a su testimonio, aunque no lo han descartado y lo están investigando dentro de un trabajo que abarca numerosas líneas de investigación.

Madeleine tenía una rara afección ocular conocida como Coloboma, una brecha en parte de la estructura del ojo, normalmente hacia la parte inferior del ojo. Puede afectar uno o ambos ojos. Sólo ocurre en uno de cada 10,000 nacimientos. Más concretamente, la marca de Madeleine afecta a siete personas de cada millón, por lo que el testimonio de esta testigo resulta cuando menos inquietante.

La psiquiatra Ana Vasconcelos, explicó que la versión dada por esta testigo podría ser perfectamente real porque cuando un niño es arrebatado de sus padres a una edad temprana puede provocarle una desconexión con la realidad a causa del trauma y olvide lo ocurrido.

De momento, las autoridades portuguesas siguen adelante con su investigación, centrada en el rastreo de una veintena de pozos y cuevas de la zona en la que desapareció la pequeña británica.

Por su parte, Los investigadores alemanes siguen tratando de encontrar alguna evidencia que confirme lo que ya saben, que Brueckner es el responsable del secuestro y del más que posible asesinato de Madeleine. De momento están centrados en intentar localizar a la persona con la que el pedófilo alemán habló poco más de una hora antes de la desaparición de la niña. La conversación se produjo muy cerca de los apartamentos de Praia da Luz y duró 30 minutos. El día anterior Brueckner le dijo a su novia que tendría que hacer un trabajo desagradable y que eso impediría que se vieran en un tiempo. y así ocurrió.

Brueckner se encuentra en la prisión de Kiel, condenado a 21 meses por un delito de tráfico de drogas y tiene pendiente una condena de 9 años de prisión por haber robado y violado de forma salvaje a una turista norteamericana de 72 años en el año 2005, dos años antes del fatídico 3 de mayo de 2007 en el que Jerry McCann vio por última vez a su hija a las 21:00 horas, momento en el que abandonó la cena con unos amigos en el restaurante del complejo turístico en el que se alojaban para hacer la ronda y comprobar que los niños estaban bien. En la siguiente visita, a las 22:00 horas, Madeleine ya había desaparecido de su cama.