El ministro turco de Exteriores desautoriza a Laya: Santa Sofía no estará abierta a otros ritos religiosos

La reconversión de la antigua basílica bizantina en mezquita genera un roce entre ambos ministros

La ministra de Exteriores de España, Arancha González Laya, de viaje oficial a Ankara, mantuvo una rueda de prensa ayer con su homólogo turco Mevlüt Çavusoglu, en la que ofrecieron puntos de vista diferentes sobre el polémico cambio de estatus de la Gran Mezquita de Santa Sofía.

“Para España es importante que se mantenga el espíritu de este monumento que es una casa común para cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes, y representa la herencia de la humanidad”, afirmó la ministra González Laya, una declaración que fue corregida por el ministro turco.

Çavusoglu expresó su disconformidad de esta manera: “Si no le he entendido mal ha dicho: ‘Preferimos mantenerla como una casa común’, por supuesto ella se referirá a una casa común para preservar Santa Sofía como un lugar que es patrimonio cultural de la humanidad con todas sus características y que está abierto a todos. Eso está bien”.

Pero después matizó las palabras de la ministra de Exteriores al decir que “si quiere decir que Santa Sofía, que ha sido convertida en una Gran Mezquita, va a mantenerse como un sitio donde personas de otras creencias podrían rezar, estoy en desacuerdo”.

Hace unos días, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan firmó un decreto que anulaba el estatus de museo, otorgado al edificio en 1934, y devolvió la titularidad a la Diyanet, el organismo público gestor de las mezquitas turcas, equivalente a un Ministerio.

Erdogan prometió que seguirá abierta a los turistas y a los fieles de todas las religiones. El viernes pasado se celebró el rezo sobre una alfombra turquesa elegida por Erdogan y se ocultaron con cortinas los mosaicos durante la plegaria.