Erdogan culmina la conquista musulmana de la basílica de Santa Sofía

Una multitud de fieles acude al primer rezo del viernes del templo bizantino ya convertido en mezquita

Las provocaciones de Recep Tayyip Erdogan no conocen límites. Tras la polémica internacional que provocó la decisión de que el monumento más visitado por los turistas en Turquía, la histórica basílica de Santa Sofía, con más de 15 siglos de historia, haya perdido su condición de museo para reconvertirse al Islam, por segunda vez, Erdogan le ha hecho todos los honores al templo hasta ahora símbolo del laicismo turco inaugurando el rezo del viernes en la “mezquita” de Santa Sofía.

El frenesí inundo la plaza de templo con decenas de miles de fieles de otras partes del país que acamparon en los alrededores la noche del jueves para participar hoy en el rezo del mediodía. En pleno rebrote del coronavirus, la masiva congregación en la Jutba (el rezo del mediodía) sin mascarillas y sin guardar la distancia de seguridad, presagió una curva en ascenso de contagios para los próximos 15 días.

En la llamada a la oración participaron cuatro muecines desde los cuatro minaretes de “Hagia Sofia”.

Rodeado de una multitud de fieles que ovacionaron al presidente Erdogan a su llegada, y de periodistas acreditados, el último “sultán” de Turquía ha mostrado al mundo que los pilares de la Turquía moderna de Kamal Ataturk se han hundido para siempre.

Así, después de 86 años de laicismo, en la reconvertida gran mezquita de Santa Sofía el sultán Erdogan acompañado se su cohorte ha ganado la última batalla del Imperio Otomano al cristianismo. Presidiendo la oración, con Kufiyya blanca en la cabeza, ha sido el primero en postrarse en la alfombra frente al mimbar (atrio desde donde el imam dirige el sermón). El mandatario turco con micrófono en mano recitó la Shura Al-Fatiha y la Shura Al Bakara, los dos versículos del Corán para iniciar la oración musulmana ante un público expectante que continuó con los rezos.

De esta manera, se consuma la decisión que tomó el presidente turco hace dos semanas al firmar un decreto que anula el estatus de museo que le había sido otorgado a Santa Sofía en 1934, para ser devuelta a la Diyanet, ente encargado de la gestión de las mezquitas en el país.

El presidente de la Diyanet (asuntos religiosos musulmanes) Ali Erbaş, leyó el sermón después de la oración. “Termina el anhelo que se convirtió en una herida profunda en el corazón de nuestra nación. Gracias a Allah. La apertura al culto de Santa Sofía es la unión de todas las mezquitas tristes con la Mezquita Al-Aqsa y creyentes oprimidos de la Tierra con la línea de vida. Las puertas de la Mezquita de Santa Sofía, como nuestras otras mezquitas, serán abiertas a todos los sirvientes de Allah sin discriminación. El viaje, que se extiende a la fe, la adoración, la historia y la contemplación en la atmósfera espiritual de la Mezquita de Santa Sofía, ojalá continúe sin interrupción”, según la cadena turca TRT, en su versión en inglés.

A principios de este mes, Erdogan emitió un decreto que devolvió la categoría de mezquita al histórico centro cultural, poco después de que la Corte Suprema determinó que Santa Sofía había sido declarada museo de forma ilegal por el padre de la nación turca hace ocho décadas. Considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la catedral bizantina que consiguió superar los avatares de la historia y las conquistas musulmanes cuando cayó Constantinopla, ahora ha sucumbido al puño de hierro de Erdogan.

De poco han servido las críticas internacionales de las iglesia ortodoxa griega y rusa, y de otras iglesias cristianas del mundo que habían pedido al mandatario turco que mantuviese su estatus de museo como un guiño a la herencia multirreligiosa de Estambul y símbolo de la unidad entre cristianos y musulmanes.

A parte del simbolismo de perder el estatuto de museo, los expertos y restauradores temen que con la reconversión el templo de más de 15 siglos de historia se haya podido dañar la estructuras, ya que los obreros han trabajado día y noche para tener todo para la fecha del 24 de julio. En los últimos días se ha visto andamios en el interior. Se colocó una alfombra de oración musulmana turquesa para permitir a los fieles orar.

Erdogan ha prometido que seguirá abierta a los turistas y a los fieles de todas las religiones. Este viernes, se celebrará el rezo sobre una alfombra turquesa elegida por Erdogan y se ocultarán con cortinas los mosaicos durante la plegaria.