Fred Perry retira uno de sus polos usado por un grupo de extrema derecha “Proud boys”

Miembros de este colectivo neonazi visten una camiseta negra y amarilla con la corona de laurel, el logotipo de la marca

La marca de moda Fred Perry ha decidido retirar uno de sus famosos diseños de polos después de que se asociara con una organización de extrema derecha.

La compañía ha detenido las ventas del diseño negro y amarillo en Estados Unidos y Canadá, adoptado por la organización neofascista Proud Boys. En un comunicado publicado en su página web, Fred Perry asegura que es “increíblemente frustrante” ver que el polo y su logotipo de corona de laurel se asocian con el grupo. La compañía asegura que aunque busca representar la inclusión y la diversidad, “hemos visto que la camiseta negra / amarilla está adquiriendo un significado nuevo y muy diferente en Norteamérica como resultado de su asociación con los Proud Boys”.

Y advierte que, a partir de ahora, cualquier prenda similar que pueda encontrarse en el mercado no tendrá ninguna relación con Fred Perry y que los abogados de la compañía perseguirá cualquier uso ilegal de la marca.

Fred Perry fue fundado en 1952 por el campeón de tenis de Wimbledon del mismo nombre. En los años 60 y 70 su polo se asoció con el movimiento skinhead. Pero la marca se ha pronunciado repetidamente en contra de su uso por parte de grupos de extrema derecha. “Francamente, no podemos expresar nuestra desaprobación con mejores palabras que nuestro presidente [John Flynn] cuando fue interrogado en 2017”, dice la compañía en su comunicado. "Fred era hijo de un diputado socialista de clase trabajadora que se convirtió en campeón mundial de tenis en un momento en que el tenis era un deporte elitista. Comenzó un negocio con un empresario judío de Europa del Este. Es una pena que incluso tengamos que responder preguntas como esta. No, no apoyamos los ideales o el grupo del que hablas. Va en contra de nuestras creencias y de las personas con las que trabajamos ".

Los Proud Boys fueron creados por el cofundador de la revista Vice, Gavin McInnes, en 2016 en el período previo a la elección de Donald Trump como presidente. Desde entonces, McInnes se ha distanciado de la organización, que insiste públicamente en que no es de “extrema derecha” o nacionalista blanca, pero que tiene un historial de glorificar la violencia y la misoginia.