¿Cómo funciona Europol, la policía de la UE?

Asiste a los 27 Estados miembros de la Unión en su lucha contra la delincuencia internacional y el terrorismo

EUROPOL (European Union Law Enforcement Organisation), la oficina europea de policía creada en 1995, es el organismo encargado de facilitar las operaciones de la lucha contra la criminalidad en el seno de la Unión Europea. Facilita el intercambio de información entre las policías nacionales en materia de estupefacientes, terrorismo, criminalidad internacional y pedofilia.

Desde su sede principal en La Haya (Países Bajos), asiste a los 27 Estados miembros de la Unión en su lucha contra la gran delincuencia internacional y el terrorismo. Colabora también con numerosos estados asociados no pertenecientes a la UE y organizaciones internacionales.

Pero no son los miembros de Europol los que trabajan sobre el terreno, sino que las intervenciones son realizadas por los policías nacionales de cada país. Europol es el “cerebro” que coordina las operaciones. No tiene un mandato ejecutivo y actúa únicamente mediante la coordinación y transmisión de información bajo el control y la responsabilidad legal de los Estados miembros.

Los ministros europeos de Justicia y Asuntos Exteriores son los responsables de Europol. Nombran, por ejemplo, su equipo de gestión. Cada estado está representado en Europol y también designa en su país una unidad especial de policía responsable de las relaciones con Europol, con funcionarios de enlace que permiten que funcione esta vasta cooperación internacional. Cuenta con un sistema informático con una base de datos ubicada en La Haya, alimentada por las fuerzas policiales de los distintos estados miembros. Contiene información sobre las personas buscadas, sobre los vehículos utilizados, sobre los métodos de operación, etc. Y luego, por supuesto, están los agentes de policía de los países miembros a quienes Europol solicita que investiguen casos que conciernen a varios países que intervienen cuando es necesario. Las misiones de Europol son numerosas: tráfico de drogas pero también tráfico de material radiactivo, canales de inmigración ilegal, tráfico de personas, tráfico de vehículos, blanqueo de capitales, delitos internacionales graves, pedofilia y terrorismo.

Las investigaciones, los análisis operativos y los informes estratégicos se comunican conforme a la legislación nacional y de acuerdo con las instrucciones dadas a los funcionarios de enlace por sus ministros competentes (en particular en lo que respecta a la protección de datos personales).

Europol está dirigido por un Director Ejecutivo que es su representante legal y está nombrado por el Consejo de la Unión Europea. La actual directora ejecutiva de Europol es  Catherine De Bolle, que asumió el cargo en mayo de 2018.