“Biden tiene más posibilidades de ganar Texas que Trump en Pensilvania, Michigan o Wisconsin”

Si el presidente republicano no consigue los 38 votos electorales del gran estado del sur su reelección es utópica

Deirdre Barrett lleva mascarilla y espera la cola del voto anticipado en Houston, Texas, para evitar aglomeraciones el 3 de noviembre
Deirdre Barrett lleva mascarilla y espera la cola del voto anticipado en Houston, Texas, para evitar aglomeraciones el 3 de noviembreGO NAKAMURAREUTERS

Donald Trump se encuentra ante una desesperada batalla para su reelección. Joe Biden, senador desde 1973, y perpetuo candidato a presidente, le está plantando cara en un duelo que algún comentarista ha definido de desigual. La gestión de la pandemia causada por el SARS-CoV-2 ha puesto contra las cuerdas a un presidente que, a pesar de una notada impopularidad, presidía una boyante economía que hoy se encuentra en ruinas. Y es que incluso en el estado que debiera ser el más seguro para la campaña del presidente, se empiezan a ver indicios de cambio.

De los 270 delegados al Colegio Electoral de Estados Unidos necesarios para ser elegido presidente, Texas da 38 que son absolutamente necesarios para contrarrestar los casi seguros 55 delegados demócratas de California. Si Trump no consiguiera los 38 votos de Texas tendría tantas posibilidades de convertirse en presidente de Estados Unidos como este autor.

En las pasadas elecciones de 2016 Trump consiguió hacerse con Texas por un cómodo margen de 9% sobre Hillary Clinton. En 2012 el senador republicano Ted Cruz obtuvo su escaño con un 15.9% de diferencia sobre su rival Paul Sadler. Lo interesante es que, en 2018, Cruz se enfrentó a algún que otro problema más y su contrincante demócrata Beto O’Rourke estuvo a punto de hacerse con su escaño quedándose únicamente a 2.6% del republicano.

Observamos pues una clara tendencia al alza del partido demócrata en el estado. Por otro lado, la última encuesta por la Universidad de Texas da un empate técnico entre Trump y Biden, pero con una ligera ventaja del presidente. Aunque las diferencias parecen acortarse, es poco probable que Texas acabe decantándose por Biden

Texas es vital.

A pesar de que Trump se hiciera con la victoria en todos los estados clave en 2016, una derrota en Texas hubiera supuesto la elección de Hillary Clinton. Según los últimos sondeos, Biden tendría más posibilidades de ganar en Texas de las que Trump tendría en estados como Pensilvania, Wisconsin, Michigan, Arizona, Colorado o Florida, todos necesarios si Trump aspira a ser reelegido.

Estas elecciones apuntan a una participación histórica, y es que ya han votado unos 60 millones de estadounidenses por adelantado o por correo. Tradicionalmente una alta participación ha beneficiado a los demócratas. Para que les sirva de referencia, el número total de votos recibido por Trump en 2016 fue de 62.984.828 votos. De estos 60 millones de votos por adelantado, siete millones corresponden a votos tejanos.

Queda claro que no todo voto por correo se traducirá en un voto por Biden. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que Trump ha llevado una campaña en contra del voto por correo, llegando incluso a poner en duda la legitimidad de los comicios si llegaran a depender de éstos.

Trump necesita Texas. Sin Texas no habrá una segunda legislatura de Donald Trump.