Acusan a varios periodistas australianos de “desacato” al informar sobre un caso de pederastia en la Iglesia

Se enfrentan a cuantiosas multas económicas, e incluso a penas de prisión

Imagen de archivo del cardenal George PellAndy BrownbillAP

Cerca de una veintena de periodistas y una docena de medios de comunicación australianos se podrían enfrentar a cuantiosas multas económicas, e incluso a penas de prisión, después de el Tribunal Superior del estado de Victoria les haya acusado de “desacato”, después de que revelaran información confidencial sobre un caso de abusos sexuales dentro del seno de la Iglesia Católica.

Las autoridades judiciales de Victoria ordenaron en 2018 a los medios de comunicación australianos no ofrecer detalles acerca del juicio que se estaba llevando a cabo contra el cardenal George Pell, quien finalmente fue condenado en diciembre de ese año por agredir sexualmente a dos niños del coro en una catedral de Melbourne en 1996.

Un juez de Melbourne prohibió a la prensa informar sobre el juicio para evitar que el veredicto influyera en un segundo proceso que iba a tener lugar tres meses después, y que finalmente fue desestimado por falta de pruebas, por lo que tras poco más de un año en prisión, el Tribunal Superior de Australia decidió en abril anular la condena de seis años del cardenal Pell.

Los acusados, entre los que están importantes medios de comunicación del país como los diarios 'Sydney Morning Herald', 'Australian Financial Review', la emisora 2GBRadio, o el canal de televisión Channel Nine, se han declarado inocentes, en un juicio que podrían dura hasta dos semanas, y cuya primera sesión se ha celebrado de manera telemática debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

Los fiscales argumentan que los acusados “invitaron” a los lectores a acudir a la prensa internacional para informarse de lo sucedido, después de que diarios como ‘Herald Sun’, alertaran de que existía “una historia” que merecía ser leída y de la que no podían informar.

"Un australiano de alto perfil conocido en todo el mundo ha sido condenado por un delito grave, pero los detalles no pueden publicarse en ningún medio del país", comenzaba el texto bajo un titular que decía en blanco en el que se podía leer "censurado".

Pell, quien fue nombrado en 2014 primer prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede, fue apartado por el Papa Francisco de cualquier ejercicio sacerdotal tras conocerse la sentencia contra él. Después de su salida en prisión, el cardenal ha estado viviendo en una monasterio de la ciudad de Sidney.