Las críticas occidentales no libran a Navalni de la cárcel

En el “ilegal” juicio relámpago, al opositor ruso le caen 30 días de prisión preventiva

El opositor ruso Alexei Navalni en la comisaría a las afueras de Moscú antes de su polémico juició exprés
El opositor ruso Alexei Navalni en la comisaría a las afueras de Moscú antes de su polémico juició exprésNAVALNY PRESS TEAM / HANDOUTEFE

La ciudad de Moscú quiso ayer apaciguar el caldeado recibimiento ofrecido el domingo al bloguero y opositor Alexei Navalni amaneciendo en la jornada más fría que se recuerda en los últimos cuatro años, con nada menos que 25 grados bajo cero. El particular «blue monday» del enemigo del presidente ruso, Vladimir Putin, no pintaba bien desde que éste despertó en su celda de la ciudad de Jimki, a las afueras de la capital rusa.

Mientras un reducido grupo de incondicionales pedía su libertad con pancartas y enfundados en sus abrigos a las afueras de la comisaría desafiando al frío, dentro el político protagonizaba una improvisada vista judicial en la que se dictaron 30 días de arresto provisional. La prisión preventiva debe terminar el próximo 15 de febrero, y antes de ese día, más concretamente el 2 de ese mismo mes, se decidirá si Navalni vuelve a prisión para completar una condena pendiente de más de dos años que estaba cumpliendo en un régimen abierto y de la que se había saltado las últimas revisiones judiciales.

Durante la vista, celebrada en las dependencias policiales debido a que Navani no tenía los resultados de la prueba del covid, el equipo del bloguero lanzaba sus quejas a través de las redes sociales por lo que consideraban una «ilegalidad», todo ello apoyado con vídeos enviados por el propio Navalni desde la comisaría. Al final de la jornada, la Policía trasladó al «paciente de Berlín» a la cárcel de detención preventiva de Matrosskaya Tishina, situada en la ciudad de Moscú, donde Navalni pasará sus días de arresto hasta que se celebre la vista definitiva.

Las cifras de incidencia de la covid-19 en Rusia y la campaña de vacunación masiva recientemente iniciada en el país eclipsaron a Navalni en el que pudo ser un buen día para su baño de masas y que finalmente no fue, a pesar de que algunas tertulias políticas sí abordaron el tema. En el programa de la televisión rusa: Las noticias de la semana, el colaborador y analista político Dimitri Kiselyov llegó a comparar a Navalni con Lenin, viendo paralelismos entre la llegada del precursor de la Unión Soviética auspiciada por un tren fletado por Alemania en 1917 y la del bloguero, también financiada por ese mismo país.

Precisamente, y hablando de injerencias externas, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, aprovechó la jornada ayer para lamentar la reacción de algunos países occidentales y sus críticas a la detención del opositor afirmando que esta presión exterior solo tiene como objetivo «distraer la atención de la crisis del liberalismo». Mientras, la portavoz de ese mismo ministerio, Maria Zajarova, publicó en Facebook una reflexión en la que pedía «respeto» por el «derecho internacional y las leyes de la Federación de Rusia, invitando a Occidente a «que se ocupe de sus propios asuntos», haciendo especial referencia a Jake Sullivan, futuro asesor de seguridad nacional del recién elegido presidente de Estados Unidos Joe Biden, que había pedido la liberación del candidato opositor ruso nada más conocerse la noticia de su detención.

Alexei Navalni y su esposa Yulia a su llegada al aeropuerto de Sheremetyevo en Moscú
Alexei Navalni y su esposa Yulia a su llegada al aeropuerto de Sheremetyevo en MoscúKIRA YARMYSHEFE

Alexei Navalni, fue detenido este domingo en el aeropuerto internacional de Sheremétevo, en Moscú al aterrizar el vuelo en el que viajaba procedente de Berlín acompañado por su esposa, Yulia Navalnaya. El político y crítico contra el Kremlin había pasado los últimos cinco meses en un hospital de la capital alemana recuperándose de un presunto envenenamiento con el agente nervioso Novichok, que tuvo lugar el pasado 20 de agosto en la ciudad rusa de Tomsk.

Navalni, que durante todo este tiempo ha denunciado ante medios de comunicación occidentales una trama orquestada por el Kremlin para acabar con su vida, anunció la semana pasada su intención de volver a Rusia, sabedor de que había una orden de detención contra él por parte de las autoridades rusas después de violar los términos de su sentencia en el famoso caso de corrupción de Yves Rocher.

Reacciones
  • La OTAN: “Me sumo a la petición internacional para la inmediata puesta en libertad de Navalni”, indicó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.
  • La UE: “Las autoridades rusas deben respetar los derechos de Alexei Navalni y liberarle inmediatamente. La politización de la justicia es inaceptable”, aseguró el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell.
  • EE UU: “Navalni debe ser liberado de inmediato y los autores del escandaloso ataque a su vida deben rendir cuentas”, señaló el que será próximo asesor de Seguridad Nacional en la Administración Biden, Jake Sullivan.