Séul cree que Kim Jong Un ha instalado lanzacohetes en una isla fronteriza

Changrin es un enclave estratégico y alberga un volumen destacable de tropas y piezas de artillería

Kim Jong Un durante una prueba de lanzamiento de un cohete en Corea del Norte.
Kim Jong Un durante una prueba de lanzamiento de un cohete en Corea del Norte.

El ejército surcoreano cree que hay indicaciones de que Corea del Norte ha desplegado varias unidades de lanzacohetes múltiples en una isla fronteriza, y que tanto Seúl como Washington están realizando un seguimiento de la situación. El portavoz del Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS), Kim Jun-rak, descrito hoy en rueda de prensa que Pionyang parece haber desplegado los lanzacohetes en Changrin, una pequeña isla justo al norte de la llamada Línea Límite Norte (LLN), una de las regiones más tensas en la península.

La LLN marca la frontera marítima occidental entre las dos Coreas en el Mar Amarillo (Mar del Oeste en las dos Coreas) y fue establecida por Seúl y Washington al término de la Guerra de Corea (1950-1953) por lo que el régimen norcoreano critica su trazado al considerar que le resta aguas territoriales.

Sin embargo, un portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano explicado a Efe que Seúl no considera por el momento que suponga una violación del tratado militar firmado por ambos países en 2018 y que Pionyang amenazó con romper la semana pasada en protesta por las maniobras conjuntas entre Corea del Sur y Estados Unidos.

Al ser un enclave estratégico, Changrin (a unos kilómetros al noreste de Seúl) ya alberga de por sí un volumen destacable de tropas y piezas de artillería, y de hecho el líder norcoreano, Kim Jong-un, visitó el enclave en noviembre de 2019 para supervisar unos ensayos con estas baterías. En todo caso, el despliegue de unidades de lanzacohetes múltiple supondría en principio una mayor amenaza para el territorio surcoreano.

La semana pasada, coincidiendo con la celebración de maniobras conjuntas y la visita a Seúl de los secretarios de Estado y Defensa de EE. UU., Antony Blinken y Lloyd Austin, respectivamente, el régimen amenazó con desintegrar el órgano que se encarga de las relaciones con el Sur y cancelar el acuerdo militar de 2018.

Ese importante tratado estipula la eliminación de activos militares en torno a las fronteras para reducir la tensión y evitar accidentes. El régimen también volvió a sugerir la semana pasada a Washington la posibilidad de retomar sus pruebas de armas, algo que ya hizo Kim Jong-un en enero, instando a la Administración de Joe Biden a proponer nuevas alternativas para retomar pronto las conversaciones sobre paz y desarme, estancadas desde principio de 2019.