La segunda tragedia de Eitan: pelea familiar para quedarse con el niño que sobrevivió al accidente del teleférico en Italia

El abuelo materno, aprovechando una visita autorizada por el juez, trasladó al menor desde Italia a Israel a bordo de un avión privado. La policía le investiga

Los padres de Eitan y su hermano, en una foto de este año
Los padres de Eitan y su hermano, en una foto de este añoFacebook Tal BiranFacebook Tal Biran

La policía italiana investiga el presunto secuestro de Eitan, el niño de seis años de origen israelí, único superviviente del accidente del teleférico que se cobró la vida de 14 personas el pasado mes de mayo en el norte de Italia, incluidos los padres, el hermano menor y los bisabuelos del niño. El pequeño vivía desde entonces con la tía paterna y tutora legal en el país transalpino, pero este fin de semana el abuelo materno, aprovechando una visita autorizada por el juez, trasladó al niño a Israel a bordo de un avión privado.

Eitan Biran había nacido en Israel pero vivía en Italia desde que sus padres, los israelíes Amit Biran, de 30 años, y Tal Peleg, de 27, se mudaron al país transalpino para que Amit estudiara medicina. En Italia había nacido su segundo hijo, Tom, que también perdió la vida en el trágico accidente. Tras la muerte de la joven pareja, el Tribunal de menores de Turín concedió la tutela a la hermana de Amit, Aya Biran-Nirko, una médica de 41 años que reside junto a su familia en Pavía, cerca de Milán, y permitió que la familia materna, que vive en Israel, pudiera visitar al pequeño.

El pasado sábado a media mañana, el abuelo del niño, Shmuel Peleg, un ex militar del ejército israelí de 58 años, recogió al niño para pasar el día con él. “Te llevaré a comprar un montón de juguetes”, le oyó decir Aya Biran-Nirko, mientras cargaba en el coche de alquiler el andador con el que Eitan tiene que desplazarse a consecuencia de las fracturas que sufrió en el accidente. Pero en lugar de ir a una juguetería, Peleg condujo hasta Suiza y en Lugano tomó un vuelo privado hasta Tel-Aviv gracias a que conservaba el pasaporte israelí del pequeño, que debía haber devuelto. Poco después, la tía paterna recibió un mensaje del abuelo: “El niño ha vuelto a casa”. Las autoridades italianas han abierto una investigación esta semana y la policía israelí ha tomado declaración al abuelo, que fue puesto en libertad bajo arresto domiciliario hasta el viernes.

Desde Israel, Shmuel Peleg ha proclamado su inocencia. “No soy un secuestrador”, insiste. Sus abogados aseguran que el hombre actuó “por impulso” y “preocupado por la salud de su nieto”, aunque resulta difícil imaginar que no se tratara de un plan perfectamente organizado. “Pongámonos en la piel de un hombre que pierde trágicamente a cinco familiares en un país extranjero, con quien los médicos no hablan y los abogados dicen que el proceso civil para la protección de Eitan se hizo de forma resumida”, defienden los letrados.

El día después de que la cabina del teleférico cayera al vacío, Shmuel Peleg se trasladó a Italia para reconocer los cuerpos de su familia y seguir de cerca la investigación, en la que están siendo investigadas 12 personas y dos empresas, acusadas de homicidio múltiple doloso. El pequeño Eitan logró sobrevivir gracias a que su padre lo protegió con sus brazos, pero pasó 18 días grave en una UCI y aún necesita ayuda psicológica.

Nada más salir del hospital, las dos familias abrieron una batalla por la tutela legal del pequeño. “Tienen a Eitan como un rehén. Queremos que viva en Israel y frecuente una escuela judía, en lugar de una escuela católica”, denunció desde Tel-Aviv la tía materna, Gali Peleg, que ahora asegura que no han secuestrado al pequeño: “Lo hemos traído a casa, como querían sus padres”. Por su parte, Aya Biran-Nirko defiende que el niño ha vivido “toda su vida en Italia”. El presidente de la comunidad judía de Milán, Milo Hasbani, ha condenado el secuestro y ha pedido que el caso no se instrumentalice con fines políticos.