Por qué inquieta al Pentágono de EEUU el nuevo submarino de propulsión nuclear de Corea del Norte

Buques de guerra de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón realizan maniobras navales antisubmarinas en medio de una creciente actividad del régimen de Kim Jong Un

El submarino estadounidense USS Annapolis en maniobras conjuntas con destructores de Corea del Sur cerca de la costa este de la península de Corea
El submarino estadounidense USS Annapolis en maniobras conjuntas con destructores de Corea del Sur cerca de la costa este de la península de Corea AP

Hace unos días llegó al litoral surcoreano el portaaviones estadounidense USS Ronald Reagan para participar en las maniobras navales conjuntas con Japón y Corea del Sur en medio del creciente temor a nuevas pruebas con armamento nuclear por parte del régimen norcoreano de Kim Jong Un. Las maniobras a tres bandas -vistas desde Pyongyang como un “ensayo de una invasión”- son importantes porque dejan atrás un pasado de enfrentamiento entre Tokio y Seúl, pero también porque son los primeros ejercicios antisubmarinos trilaterales en cinco años.

La Séptima Flota de EEUU ha anunciado que el USS Ronald Reagan, el crucero USS Chancellorsville y el destructor USS Benfold, junto con un submarino estadounidense, están llevando a cabo este sábado ensayos junto al destructor JS Asahi de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón y al destructor de la Armada de la República de Corea ROKS Munmu the Great .

La Marina surcoreana ha anunciado que dichos entrenamientos frente a la costa este de la península de Corea tienen como objetivo frenar el impulso de Pyongyang tras mejorar su capacidad de disparar misiles desde submarinos. Desde 2019, expertos y autoridades surcoreanas vienen advirtiendo de que su vecino del norte ha desarrollado en la base naval de Sinpo un nuevo submarino de propulsión nuclear y un misil balístico de lanzamiento submarino (SLBM).

Diversas fuentes apuntan a que el futuro submarino, que podría entrar en servicio próximamente, podrá desplazar 3.000 toneladas y transportar tres misiles balísticos SLBM. Pero lo que realmente preocupa en Estados Unidos es la tecnología de propulsión nuclear introducida por Corea del Norte en este nuevo submarino y los misiles con capacidad nuclear lanzados desde debajo del agua porque son difíciles de detectar. Además, es probable que estén diseñados para ser lanzados desde cilindros, para que sean fáciles de trasladar.

El submarino USS Annapolis, el portaaviones de propulsión nuclear USS Ronald Reagan y destructores japoneses de clase Asahi, durante un ejercicio naval combinado de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón en el Mar del Este
El submarino USS Annapolis, el portaaviones de propulsión nuclear USS Ronald Reagan y destructores japoneses de clase Asahi, durante un ejercicio naval combinado de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón en el Mar del Este FOTO: SOUTH KOREA DEFENSE MINISTRY HAN EFE

Hasta ahora solo seis países (Estados Unidos, China, Francia, India, Rusia y Reino Unido) operan submarinos de este tipo. Australia se sumará a esta lista en los próximos años tras firmar un acuerdo con Estados Unidos y Reino Unido dentro de la nueva alianza AUKUS, mediante la cual Australia recibirá tecnología estadounidense a cambio de comprar ocho submarinos de propulsión nuclear a Washington.

La actividad armamentística de Corea del Norte ha aumentado en las últimas semanas y se cree que podría ser el preludio de lanzamiento de su nuevo misil balístico desde un submarino.

De hecho, en la madrugada de este sábado, Pyongyang ha probado dos misiles balísticos de corto alcance que volaron a una altitud máxima de 30 a 50 kilómetros antes de aterrizar en las aguas entre la península de Corea y Japón. Observadores surcoreanos creen que podrían ser misiles altamente maniobrables con capacidad nuclear modelados a partir del misil ruso Iskander, supuestamente desarrollado para eliminar las defensas antimisiles de Corea del Sur y Estados Unidos y atacar objetivos clave en Corea del Sur, donde Estados Unidos tiene varias bases militares.

El portaaviones USS Ronald Reagan en la costa este de Corea del Sur
El portaaviones USS Ronald Reagan en la costa este de Corea del Sur AP

Las pruebas armamentísticas de Corea del Norte serían, según los analistas que siguen la rivalidad entre las dos Coreas, una reacción a la llegada del portaaviones de propulsión nuclear USS Ronald Reagan y a la visita reciente de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, a la zona esta semana.

Tras el ensayo con misiles ordenador por Kim Jong Un, el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, subió el tono de sus críticas: “Si Corea del Norte intenta usar armas nucleares, enfrentará una respuesta decidida y a gran escala de la alianza Corea del Sur-EEUU y nuestro ejército”.

En lo que va de año, Corea del Norte ha batido su récord de pruebas de misiles. Desde 2006, poco después de revelarse la existencia de un programa de armas nucleares hasta entonces secreto, el régimen de Kim Jong Un ha realizado seis pruebas atómicas, incluida una en 2017 -la ultima- con una bomba de hidrógeno con un poder estimado en 250 kilotones.

Consultado por la agencia AFP, el profesor Leif-Eric Easley, de la Universidad Ewha de Seúl, sostiene que “Corea del norte podría estar aplazando su séptimo ensayo nuclear por respeto a China, que celebrará una conferencia política que (el presidente) Xi Jinping está preparando para alargar su mando”.

Estados Unidos y Corea del Sur han avisado en las últimas horas de que no permitirán nuevas amenazas de Pyongyang. Las maniobras de Japón, EEUU y Corea del Sur este fin de semana se producen días después de otro simulacro naval de cuatro días en el que participaron más de 20 barcos de la marina estadounidense y surcoreana, incluido el portaaviones USS Ronald Reagan frente a la costa este de la península de Corea.