Política

El Futuro de Venezuela

El oficialismo acusa a un «mercenario» extranjero de la muerte de un capitán de la Guardia Nacional

El gobernador del estado venezolano de Aragua, Tareck el Aissami, ha atribuido la muerte del capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), José Guillén, herido de bala el domingo durante una protesta, a un "ciudadano de origen chino"que actuaba como "mercenario".

El Aissami ha informado de que este individuo fue detenido "en las adyacencias donde fue asesinado el capitán Guillén"en Maracay. Se trata de "un ciudadano de origen chino"que estaba en posesión de "un arsenal de guerra"y, según el gobernador, "es un mercenario que forma parte de una red internacional".

"Casualmente este sujeto se encontraba en Chile a principios de febrero haciendo practicas paramilitares y, ahora, fue detenido con este arsenal de guerra", ha apuntado El Aissami, en una comparecencia transmitida por los medios oficiales.

La muerte de Guillén eleva a 28 los fallecidos desde que se inició la ola de protestas antigubernamentales en febrero, según el balance oficial, que incluye también a 365 heridos. El Gobierno ha atribuido la violencia a grupos de ultraderecha y ha responsabilizado a los principales líderes opositores e incluso a Estados Unidos.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha lamentado que "un destacado patriota"haya sido "asesinado"por la "violencia fascista". "Capitán Bolivariano Guillén Araque, haremos justicia, derrotaremos la violencia fascista y nuestra patria vencerá", ha prometido a través de Twitter.

Para El Aissami, la muerte del miembro de la GNB demuestra que los grupos que se manifiestan no son "pacíficos", sino "mercenarios a la orden de un grupo". En este sentido, ha asegurado que la acción en la que perdió la vida el militar fue organizada por un grupo de "40 terroristas"que habían bloqueado las calles y atacado a las fuerzas de seguridad.

"No se trata de protestas o de manifestaciones, como algunos sectores de la derecha pretenden hacer ver al mundo", ha advertido el gobernador, que ha prometido que los responsables de esta violencia rendirán cuentas ante la Justicia.